PAOLA VARGAS MEZA
Gerente de Ventas
Estimados socios y clientes,
Viajar es una poderosa forma de expandir horizontes y sembrar nuevas ideas. Nuestra reciente gira técnica por Suecia y Dinamarca, realizada junto a nuestro socio comercial DeLaval y en la que participaron cooperados y clientes de Cooprinsem, nos brindó una oportunidad invaluable para conocer de cerca cómo la innovación, la sustentabilidad y el trabajo colaborativo están transformando la agricultura en estos países.
En ambos destinos, el modelo cooperativo ocupa un rol central en el desarrollo del sector lechero. La confianza entre productores, la mirada de largo plazo y la adopción de tecnología son pilares que les permiten enfrentar con decisión y eficiencia los desafíos globales. Uno de los aspectos más destacados fue la existencia de un sistema nacional de información robusto, dinámico y confiable. En él participan activamente productores, la industria, empresas de servicios, profesionales y centros de control lechero, todos contribuyendo con datos que permiten gestionar de forma integrada, y con visión país, la eficiencia de la producción de leche.
Desde la perspectiva de los propios productores, el sector atraviesa un buen momento. Los precios favorables de la leche durante el último año les han permitido obtener márgenes positivos y responder adecuadamente a las crecientes exigencias en bienestar animal y medioambiente, sin comprometer su competitividad.
Observamos también dos realidades contrastantes; mientras Suecia, que actualmente es deficitaria en producción láctea, busca aumentar su rebaño en 100 mil vacas lecheras con apoyo del gobierno como respuesta a los efectos post pandemia y a factores geopolíticos, Dinamarca proyecta una reducción de un 6% en su producción, una baja menor en comparación con otros países europeos.
En Suecia, visitamos Hamra Farm, el centro neurálgico de DeLaval, donde conocimos los últimos avances en ordeño voluntario mediante el robot VMS V300, modelo 2025. Este sistema fue desarrollado en estrecha colaboración con productores lecheros y representa lo más avanzado en tecnología para el ordeño automatizado: más inteligente, más rápido, más suave y flexible. Gracias a estas mejoras, es capaz de ordeñar un mayor número de vacas y recolectar más leche, incrementando así la rentabilidad de las explotaciones lecheras.
Una de las innovaciones que más nos impresionó fue el modelo SmartFarming de Viking Genetics en Dinamarca. Esta plataforma, basada en inteligencia artificial y en el monitoreo individual de cada vaca, permite tomar decisiones altamente precisas en reproducción, alimentación y bienestar animal, todo en tiempo real.
La sustentabilidad es otro eje fundamental en estos modelos por ejemplo Arla, una de las principales cooperativas lecheras de Europa, promueve la sustentabilidad mediante incentivos ambientales medibles a través del programa FarmAhead, recompensando a los productores por prácticas sostenibles como la reducción de CO₂, uso de biogás y manejo eficiente. Esto refuerza el compromiso ambiental y responde a consumidores más conscientes y exigentes.
Conocimos en detalle el sistema escandinavo de mejoramiento genético, basado en una sólida base de datos centralizada. Durante más de 40 años han priorizado la salud, eficiencia alimentaria y, recientemente, la reducción de metano, logrando vacas más longevas, sanas y productivas, con una óptima relación entre rentabilidad y costos.
Estas experiencias reflejan un modelo cooperativo moderno, profesional y con visión de futuro, donde los datos, la transparencia y el trabajo conjunto entre productores y equipos técnicos marcan la diferencia.
Como Cooprinsem, reafirmamos nuestro compromiso con la mejora continua, la innovación y la sostenibilidad. Este viaje no solo nos permitió aprender de quienes están a la vanguardia, sino también nos inspira a seguir construyendo una cooperativa más fuerte, preparada y conectada con las tendencias globales.





