Manuel Troncoso P.
Director Comercial
Riego y Efluentes
Cooprinsem

Una interrogante fundamental a la hora de invertir en un proyecto de riego es esclarecer que tan viable es financieramente tecnificar un determinado cultivo. Evaluar si la mejora en los ingresos asociados a una mayor producción, los ahorros tanto de mano de obra y mejoras en eficiencias de uso apropiado del recurso hídrico y el control eficiente tanto en dosificación como en eficiencia de aplicación de un determinado fertilizante, son realmente suficientes como para compensar en un determinado tiempo de retorno la inversión inicial en estudios de factibilidad, preparación de terrenos, diseños de ingeniería, suministro de equipos, instalación y posteriormente costos operativos de mantención, mano de obra y energía.
Es complejo escribir sobre cifras absolutas cuando las variables que intervienen en la evaluación de un proyecto dependen de múltiples factores relacionados al tipo de cultivo, su propia respuesta a la tecnificación y su capacidad particular de comportarse en el mercado, a su vez factores relacionados a la zona geográfica y el efecto del clima hacen que las estimaciones sean cada vez más dispersas en cuanto a sus conclusiones.
Análisis financieros extraídos sobre distintas realidades país, ya sea en microriego o aspersión coinciden en que la TIR se mueve entre un 12 a 20% para proyectos con inversiones puras para periodos de retorno de 10 a 15 años. Esto nos habla de una rentabilidad sólida, pero a la vez moderada por el alto compromiso económico propio a desembolsar en la inversión inicial.
Para proyectos con financiamiento externo bancario o inversiones sujetas a la ley 18.450 de fomento a la inversión privada en proyectos de riego y drenaje, la TIR supera el 50% para periodos de retorno similares a los proyectos puros.
En tiempos actuales donde es de vital importancia reducir riesgos económicos, un análisis financiero previo a la inversión, es una herramienta fundamental para decidir sobre la importancia de tecnificar o no una determinada explotación. Para esto es necesario considerar todas las variables posibles conocidas a fin de hacer de este calculo una correcta vía para la toma de decisión.
Hoy en día el riego es una inversión rentable sobre la base de análisis financieros concretos, donde no está demás conocer e interpretar las variables que intervienen para una asimilación real de lo que significa un proyecto en cuanto sus costos iniciales como operativos. Estos últimos, serán finalmente los que acompañaran al productor temporada a temporada durante toda la vida útil de la instalación, es aquí donde toma relevancia el conocimiento sobre el diseño de ingeniería, la correcta definición de diámetros en tuberías, selección de bombas, alimentación de energía, entre otros múltiples factores técnicos, que asociados a una instalación a cargo de equipos multidisciplinarios expertos pueden converger a que su inversión sea exitosa en lo técnico, productivo y por supuesto que sea rentable en el tiempo.
Cooprinsem a través de su unidad de riego y efluentes es líder en la ejecución de proyectos de aspersión en la zona centro-sur y sur del país, cada vez su oferta se proyecta más a nivel nacional con instalaciones desde Atacama hasta Magallanes, gracias a proyectos que cumplen con el objetivo de rentabilizar su producción.






