Precio récord después de siete años: USD 51,1/100 kg leche corregida por sólidos (LCS).
Crecimiento negativo de la producción mundial de leche.
La mantención de stock de seguridad impulsa la demanda por lácteos.

Si se observa la evolución actual de los precios de los principales commodities lácteos (Gráfico 1), se ve que ellos están impulsados al alza. Esto ocurre principalmente por un crecimiento limitado en la producción de leche de los tres principales países exportadores, Nueva Zelandia, Estados Unidos y Europa, en conexión con la mantención de una fuerte demanda por parte de los países importadores, los que han estado dispuestos a pagar precios “premium” con tal de asegurar cubrir su demanda interna y mantener adecuados niveles de stock. Existe el riego que las presiones inflacionarias, más el efecto de la variante Omicron del Covid-19 sean capaces de frenar esta tendencia alcista.

Se puede ver en el Gráfico 1 como ha sido la evolución de los precios de las principales materias primas lácteas:

Para la mantequilla, una producción de leche limitada se combina con una escasa oferta causada por un cambio en el enfoque productivo, el que ha privilegiado la oferta de quesos y caseína, por sobre la producción de mantequilla.  Esto asociado al aumento de su demanda ha impulsado su precio en +7,9%.

En el caso de la Leche Descremada en Polvo (LDP) se espera que el aumento de la demanda de proteína impulse su precio al alza. De los principales países importadores, China escapa a esta tendencia. La disminución de la oferta de la Leche Entera en Polvo (LEP) impulsó su precio en un +3%, además de reducir la diferencia de precio con respecto a la LDP.

La evolución del indicador IFCN para el precio mundial de lácteos se muestra en el Gráfico 2, y se observa que, al significativo aumento ocurrido durante el mes de noviembre, que llevo al precio a los 48,7 USD/100 kg LCS, valor que representa un alza de +9,7% con respecto al mes anterior, se suma el aumento de un +3,4% estimado para diciembre, llegando el precio a los 51,1 USD/100 kg LCS, situación que no se observaba desde febrero del 2014. No se anticipa que la demanda caiga fácilmente, mientras que la producción no debería subir aún, especialmente por lo que esta sucediendo en los tres principales países exportadores (Gráfico 3). La caída de producción que se observa en estos, explica el negativo incremento observado en la producción mundial de leche a diciembre, el que alcanzó a un -0,5%, situación que no se observaba desde el tercer trimestre del 2016.

A nivel de producción primaria se observa que la estabilización del precio del petróleo alrededor de los USD 80/barril pone presión sobre el precio internacional de los alimentos considerando además que los precios de los fertilizantes han subido más de un 40% durante los últimos meses.  Se espera que el precio de los alimentos comience a subir nuevamente después de cinco meses a la baja

(-6,4% en cinco meses), el indicador de precio de alimentos IFCN alcanzó los USD 29,6/100 kg, se espera que bajo los efectos de La Niña y la reducción de rendimientos y los problemas a la cosecha en el hemisferio norte, el valor del indicador de precios se mantenga por sobre los 30 USD/100 kg por los próximos 9 meses.

Como ya se mencionó, el alza de insumos claves y las restricciones climáticas son las principales razones que explican el negativo crecimiento de la producción mundial de leche, y se espera que sus efectos de mantengan y tome un tiempo para que se produzca una recuperación. Si bien por ahora, los altos precios de la leche compensan el alto costo de los alimentos, se espera que la desaceleración en la producción de leche continúe por lo menos durante el primer trimestre del 2022.

Si se observa lo que sucede en las principales regiones lecheras, se ve que en los Estados Unidos la enorme disminución de la producción es impulsada por la declinación en el tamaño del rebaño nacional, asociada a una caída de los rendimientos por vaca, como una consecuencia tanto del aumento de los costos de los alimentos comprados como por una disminución en su disponibilidad. Otros factores que también explican esta caída en la producción son la disminución en la disponibilidad de mano de obra y la disminución de las compras gubernamentales, las que estaban absorbiendo más leche.

Durante noviembre, por su producción estacional de contra temporada, los ojos se ponen en Nueva Zelanda y lo que se observa es que Fonterra para la actual temporada 2021- 2022 elevó su pronóstico de precio, el que aumentó en más de 0,4 dólares neozelandeses por kilogramo de sólidos lácteos, alcanzando un valor similar al precio pagado durante la temporada 2013 – 2014, temporada de precios récord del indicador IFCN de precio de la leche (ver Gráfico 3).

EL principal impulsor detrás de este aumento en el pronóstico del precio de la leche es una fuerte demanda por los productos lácteos desde Nueva Zelanda en combinación con los menores volúmenes de leche producidos en comparación con el año pasado y también los posibles efectos climáticos de La Niña a partir de diciembre, además que el estado de ánimo de los agricultores no es el mejor, ya que cada vez se avecinan más regulaciones ambientales y los agricultores se enfrentan a un aumento de los costos tanto de producción como domésticos.

En nuestro país la situación no es tan diferente, el año 2021 cerrara con un magro aumento de producción, alrededor de un 1%. El aumento en los precios de alimentos, fertilizantes y combustibles ha llegado rápidamente a nuestro mercado, amplificándose su efecto por la depreciación del peso. Las alzas en el precio internacional de la leche también han sido traspasadas al mercado nacional y se espera que las nuevas alzas también se traspasen, siendo probable que el precio promedio interno se mantenga por sobre los US$37 a lo menos hasta mediados del 2022. ¿Cuál es su pronóstico?