La calidad y condición de la avellana europea puede ser alterada por diversos defectos, que varían entre cultivares, edad de la planta, condiciones ambientales, de manejo del cultivo, y por los variados procesos desde la cosecha hasta el producto final (recolección, secado, almacenamiento y procesamiento).

La información científica relativa a la contaminación del polen por hongos filamentosos en avellano europeo ha sido poco estudiada, como así también lo es la asociación con el deterioro de la calidad y condición de la semilla; estos y otros aspectos están siendo evaluados en el Laboratorio de Fitopatología de la Universidad de La Frontera, en el contexto de un proyecto que financia FIA en fitosanidad del avellano europeo. Otro aspecto vinculante con la contaminación por hongos en la semilla, se relaciona con el potencial micotoxigénico de algunas especies fungosas, las que pueden contaminar en campo antes de la cosecha y que en condiciones ambientales específicas durante el almacenamiento expresan estos metabolitos secundarios tóxicos para el ser humano y los animales. Las micotoxinas son producidas por hongos que en su mayoría pertenecen a la división ascomycota, tienen diferentes propiedades químicas, biológicas y toxicológicas, y se desarrollan en productos vegetales (Soriano, 2007).

Una característica distintiva del avellano europeo, es que la polinización ocurre en periodo de invierno, con flores femeninas que se desarrollan gradualmente entre los meses de junio y agosto. El estigma puede permanecer receptivo por 2 a 3 meses, periodo en que se produce la polinización anemófila compatible que se denota en el estilo y estigma.

La polinización es el proceso de transporte del polen desde las anteras de las flores masculinas a los estigmas de las flores femeninas al momento de la antesis (plena floración). El polen del avellano se caracteriza por ser de tamaño pequeño y muy liviano, facilitando su transporte a grandes distancias a través del viento (polinización anemófila). Este tipo de polinización requiere que el polen sea pequeño o con una relación superficie/ volumen muy grande. Esto reduce su velocidad de sedimentación y facilita que alcance mayores distancias cuando es arrastrado por el viento. La producción de gran cantidad de polen en avellano se logra a través del aumento en el número de flores masculinas, llegando a producir entre 1 a 2,5 millones de granos de polen por cada estambre dependiendo de la variedad. (Ellena, 2010).

En un estudio realizado durante el periodo de polinización entre julio y agosto de 2018, se colectaron 34 muestras de polen (Figura 1) de los cvs Barcelona, Giffoni y polinizantes, todos ellos establecidos en plantaciones comerciales (N=13) distribuidas en 7 localidades de la Región de Los Ríos. En condiciones de laboratorio, los granos de polen (Figura 2) fueron sembrados en triplicado en medio de cultivo APD e incubados a 25°C por 8 días. Los hongos desarrollados fueron cuantificados según similitud de sus características morfológicas observadas en lupa estereoscópica a los 4 días (96 horas). Desde cultivos axénicos, los hongos predominantes fueron identificados a nivel de especie(s) considerando características morfométricas típicas y secuenciación parcial del ADNr.

Figura 5. Total promedio de colonias fungosas obtenidas desde polen de cultivares de avellano europeo establecidos en de
la región de Los Ríos.
Figura 6. Total promedio de colonias fungosas desarrolladas en medio de cultivo APD, según localidad. Letras distintas
indican diferencias significativas entre localidades muestreadas. P≤0,05.

Los resultados de este estudio demuestran que 4 géneros fungosos predominan en el polen colectado, a saber: Cladosporium, Penicillium, Alternaria y Fusarium. A nivel de especie se identificó: Cladosporium herbarum, Penicillium sp. (Sección Citrina), Alternaria alternata y Fusarium tricinctum (Figura 4). La cantidad total de colonias de hongos en medio de cultivo difirió entre los cultivares y polinizantes evaluados, en promedio hubo mayor cantidad de colonias de hongos en polen extraído del cv. Barcelona, seguido de Giffoni y de los polinizantes (Figuras 5). La cantidad de colonias de hongos por localidad muestreada varió sustancialmente (Figura 6).

En estudios paralelos sobre la captura de esporas en vuelo durante la floración en diferentes zonas agroclimáticas, observamos la presencia de hongos filamentosos coincidentes en la mayoría de los casos a nivel de especie con los detectados en polen, consignando predominio de los géneros Penicillium, Cladosporium, Alternaria y Fusarium; esto para una misma condición que en las macro zonas evaluadas. Señalar además que, en condiciones de cámara húmeda forzada, en la semilla de avellano europeo de los cultivares Barcelona y Giffoni se desarrollan los mismos géneros de hongos detectado en polen.

Este resultado situaría al polen del avellano europeo como una potencial fuente de contaminación para la semilla, y al periodo de floración como un momento crítico a considerar en aplicaciones preventivas de fungicidas para el eventual control de estos. Precisar que el desarrollo de estos hongos contaminantes puede ser potenciado en condiciones de humedad por sobre el umbral crítico de almacenaje (6%) de la semilla de avellana europea, por lo que resulta fundamental disminuir el periodo de permanencia en campo, y realizar un secado rápido y adecuado, premisas que son recomendadas por las empresas exportadoras para asegurar la homogeneidad en la calidad e inocuidad de la avellana europea producida en Chile.

Agradecimiento: Proyecto FIA PYT-2017-0875

Literatura consultada.

Soriano J. 2007. Micotoxinas en Alimentos. Ed. Díaz de Santos. Madrid, España. 424 p.
-Ellena, M. 2010. Polinización y manejo del avellano europeo. Boletín INIA N° 202. 88 p. Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Centro Regional INIA Carillanca, Temuco, Chile.

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