Las plantas frutales pasan por un ciclo anual y continuo a lo largo de la vida del huerto, mientras que cultivos como papas, maíz, cereales y leguminosas germinan o brotan, crecen, florecen, fructifican y mueren en ciclos anuales o por temporada.

La secuencia de las distintas etapas en este ciclo anual y continuo para el Cerezo dulce (Prunnus avium) se muestra en la figura a continuación:

El órgano reproductivo del Cerezo es la Yema floral. La inducción de yemas florales comienza un poco más de un año antes de que esas yemas se conviertan en fruto maduro. Los principales eventos de desarrollo reproductivos; vegetativos y procesos fisiológicos duran aproximadamente 15 meses. En este período se inducen las yemas y los órganos florales se diferencian dentro de cada yema. (Adaptado de Ayala, M. y Lang, G. 2017).

Entonces mientras ocurren las etapas de cuaja, llenado, pinta, fruto maduro, cosecha y poscosecha en forma paralela se están formando, induciendo y diferenciando las yemas florales correspondientes a la futura cosecha. Por eso hablamos de un ciclo continuo. La inducción de yemas florales ocurre aproximadamente a los 70 días después de plena floración y la diferenciación de yemas a los 110 días, que en la zona sur (dependiendo de la localidad) ocurriría a fines de diciembre y a principios de febrero respectivamente.

Un estudio realizado por Bonomelli, C. y otros el año 2012 en plantas de cerezo Cv. Bing sobre Gisela 6 (cuarta hoja) en la zona central tuvo como objetivo caracterizar el patrón de crecimiento radical en relación al crecimiento y fenología de su parte aérea. Los resultados se resumen en el gráfico n°1:

Gráfico N°1

En el punto donde finaliza la curva de diámetro de frutos (curva discontinua fruit diameter) corresponde a la cosecha y coincide con el fin de la elongación de brotes (Length of shoot) y el flujo más importante de crecimiento de raíces blancas (Length of White roots).

En otras palabras, cuando cosechamos los frutos de la planta, los fotoasimilados son redirigidos privilegiando el crecimiento de raíces.  Para este estudio y localidad se registró a los 97 días después de plena flor.

En resumen tenemos dos procesos fundamentales después de cosecha: Diferenciación floral (110 DDPF) y flujo de crecimiento radicular (97 DDPF para el estudio del gráfico). Mientras más potenciamos el crecimiento de raíces en poscosecha, mayor masa radicular obtendremos y por tanto potencialmente mayor acumulación de reservas como el aminoácido arginina para “financiar” los crecimientos iniciales de floración y brotación de la próxima primavera. Valores estándares de contenido de arginina en raíces de cerezo son: ( Ver cuadro 1 y 2 ).

Cuadros 1 y 2. Niveles referenciales de contenido de Arginina en raíces de cerezo.
Gráfico 2. Registro de temperaturas máximas diarias (°C)
Gráfico 3. Registro de evapotranspiración (mm/ha/día) enero-febrero 2020
(www.agrometeorologia.cl)

Entonces los manejos nutricionales, hídricos, bioestimulación y uso de protectores solares son fundamentales y nos enfrenta al desafío que es propio de nuestra zona sur donde se contraponen dos objetivos como son: mantener la planta sin estrés potenciando el crecimiento de raíces y a la vez evitar prolongar el crecimiento vegetativo de estas retrasando el inicio de caída de hojas y entrada en dormancia.

Manejo hídrico de poscosecha:

La poscosecha en la zona sur (IX región al sur) comienza en Enero y en las zonas y variedades más tardías a inicios de Febrero, meses del año donde se registra las más altas evapotranspiraciones y temperaturas (°C). Como ejemplo, en los gráficos 2 y 3 se muestran temperaturas máximas y la evotranspiración diaria registradas por la EMA de INIA en la Comuna de la Unión, Región de Los Ríos período del 01 de enero al 29 de febrero del 2020.

Las más altas evapotranspiraciones y temperaturas se registraron a fines de enero y en febrero las alzas registradas fueron de 32,2 °C y 5,3 mm/ha/día para los días 22 y 23 de febrero.

Por tanto, el manejo hídrico tiene como objetivo mantener la humedad dentro del rango óptimo previamente definido en el mayor volumen de suelo explorado por las raíces. Entonces, la primera tarea es conocer el volumen radicular a través de calicatas.

La tecnología usada para la medición del contenido de agua en suelo como son las  sondas de capacitancia FDR (Frequency Domain Reflectometry) y tensiómetros con telemetría deben ser siempre un complemento al monitoreo y análisis sensorial realizado a través de calicatas, así como por la inspección visual del estado de las plantas. Integrando la información de campo junto a registros y pronósticos climáticos de estaciones meteorológicas del huerto (o lo más representativas de la zona) se define la estrategia de tiempo y frecuencia de riego considerando aspectos fundamentales como son: velocidad de infiltración del agua en suelo (cm/h); formación de bulbo y frente de mojamiento así como profundidad infiltración.

El cálculo de la velocidad de infiltración (cm/h) del agua en suelo nos permite ajustar el tiempo de riego. Como ejemplo si el sistema de raíces explora de 0-60 cm de profundidad y la velocidad de infiltración es de 20 cm/h entonces es necesario regar por 3 horas para alcanzar esa profundidad.

Cálculos de campo en suelos francos trumaos sin compactación con goteros de 2 L/h presentan velocidades de infiltración entre los 10 a 20 cm/hora. En este punto es relevante el concepto de carga hidráulica entendida como el peso del agua (densidad 1 g/cc) sobre un área determinada. Goteros de mayor caudal poseen una mayor carga hidráulica por ende una mayor velocidad potencial de infiltración. En sistemas de riego para cerezos en la zona sur la sugerencia es optar por goteros de caudales > 2 L/h.

En poscosecha baja la demanda hídrica de las plantas (no están los frutos como fuente de demanda) y es cuando se sugiere comenzar a restringir paulatinamente el aporte de agua (sin generar un estrés por olas de calor en febrero a marzo).  

Un tema importante de evaluar a futuro es el manejo hídrico bajo techo considerando que estos se extienden entre septiembre y octubre y se repliegan en poscosecha. El techo genera un microclima que modifica la demanda hídrica de las plantas así como el aporte y distribución del agua lluvia.

El manejo hídrico poscosecha es complementado con el manejo nutricional, bioestimulación, enraizantes y uso de protectores solares tendiendo siempre a mantener la planta sin estrés y a la vez estimulando su entrada en dormancia para evitar extender su crecimiento vegetativo.

Citas:

  • Ayala, M; Lang, G. 2017. Cap. 12. Morphology, Cropping Physiology and Canopy Training. (page 269). Cherries; Botany, Production and Uses. García, J.
  • Bonomelli, C. y otros.  2012. Seasonal pattern of root growth in relation to shoot phenology and soil temperature in sweet cherry trees (Prunus avium)  Cien. Inv. Agr. 39 (1) : 127 – 136. 2012
  • www.agrometereologia.cl sitio web consultado el 18 ene 2021
  • Roman, S. 2019. Curso Dinámica Nutricional. Avances en fertilización, riego, variedades y portainjertos de Cerezo para la zona sur de Chile.
  • Ortega, R. 2020 .Uso de IN en el manejo del Nitrógeno en el suelo y los fertilizantes y su impacto en el desarrollo, productividad y calidad de fruta del cerezo. Webinar COMPO/COOPRINSEM GTT Cerezas del Sur.

Autor(es)

  • Ingeniero Agrónomo | Jefe Unidad de Frutales, Departamento Agrícola | Cooprinsem