El rendimiento de los cultivos podría reducirse a la mitad sin fertilizante ya que es un producto omnipresente que sustenta la seguridad alimentaria. La invasión de Ucrania pone eso en peligro, ya que uno de los principales exportadores de amoníaco, potasa, urea y fosfatos, y en algunos casos representa un quinto del mercado. Las sanciones occidentales impuestas a todos los sectores, desde la banca hasta los magnates de la agricultura, incluido Andrey Guryev,  Jefe de Phos¬Agro, el mayor productor europeo de fertilizantes a base de fosfatos, están dificultando la venta de los nutrientes para los cultivos. La incertidumbre sobre las exportaciones que Moscú parará como represalia se suma a la dificultad de compra. La presión resultante, tanto en el precio como en la oferta, está creando un mundo de sufrimiento.

Las semillas de la crisis se sembraron antes de la guerra. A nivel mundial, los fabricantes de urea redujeron la producción a finales de 2021, al dispararse los costes de su principal insumo, el gas natural. Los precios de los futuros de la urea en Egipto se han disparado un 90%, hasta los 1.138 dólares por tonelada, desde que comenzó la invasión.

China también redujo las exportaciones de nutrientes para los cultivos en 2021 en respuesta a los altos precios de los cereales. Es probable que el crecimiento medio de la demanda de urea fuera del país supere la producción prevista, señaló en enero el productor noruego Yara, que el miércoles anunció sus planes de recortar la producción. El productor canadiense de potasa Nutrien ha dicho a los inversores este mes que solo abrirá nuevas minas si está seguro de que los suministros rusos estarán fuera de servicio durante un período prolongado.

Aislar a Rusia tendrá serias consecuencias. Los principales importadores de fertilizantes, India y Brasil, estaban ansiosos por asegurarse el suministro a largo plazo del país mucho antes de esta crisis. Con la subida de precios, Nueva Delhi tendrá que gastar aún más en subvenciones a los nutrientes en un país en el que la agricultura emplea a más de la mitad de la población activa: su factura prevista de 18.400 millones de dólares para el año hasta marzo ya ha subido un 76% respecto a las estimaciones anteriores. Si, por el contrario, opta por no pagar la subvención que se adeuda a los productores, ello obstaculizará el objetivo a largo plazo del Gobierno de aumentar la producción nacional.

Los compradores más pequeños y económicamente más débiles, con menos poder de negociación para asegurar el suministro en un mercado restringido, se verán perjudicados. Los productores tailandeses advierten de que podrían tener que cerrar sus negocios si el Gobierno mantiene fijos los precios de los fertilizantes. En Sri Lanka, la drástica caída de los rendimientos de las cosechas ya ha llevado al Gobierno a anular la prohibición de los fertilizantes que impuso en 2021 como parte de un intento de ahorrar reservas de divisas. El aumento de los precios impedirá ahora cualquier recuperación, suponiendo que puedan conseguir los suministros. Los agricultores de los países pobres ya han protestado por el precio y la disponibilidad de los fertilizantes. Un recorte de los precios en Rusia podría fomentar un amplio descontento.

Escenario América latina

Provenientes de los puertos rusos como el de San Petersburgo y Murmansk, paulatinamente va llegando un total de 24 barcos que transportan cerca de 678.000 toneladas de fertilizantes a Brasil, el cuarto consumidor mundial de este insumo, aunque solo produce el 15% en su territorio.

Son buenas noticias para el gigante sudamericano que, pese a las sanciones contra Rusia por la invasión a Ucrania, ha logrado asegurar el suministro de fertilizantes, especialmente, de cloruro de potasio que es utilizado en los campos de soja y maíz.

Esto fue factible, según un operador de fertilizantes, debido a que las unidades extranjeras de las empresas rusas continúan cumpliendo con los pedidos, mientras los bancos que no han sido afectados por las sanciones occidentales procesan los pagos. Por lo pronto, 11 de las 24 embarcaciones partieron de territorio ruso después del 24 de febrero, fecha en que se inició el conflicto armado.

En tanto, los puertos brasileños, como el de Paraná, operan al tope de su capacidad recibiendo una cantidad inusual de fertilizantes, después de que los importadores se apresuraran en realizar compras anticipadas ante el temor de un corte de abastecimiento.

Paranaguá, uno de los puertos más activos del país, tiene 18 buques a la espera de descargar con cerca de 600.000 toneladas de fertilizantes de diversos orígenes, dijo la autoridad portuaria de Paraná en un comunicado. “La totalidad de los 3,5 millones de toneladas de almacenamiento del puerto ya están en uso, lo que dificulta el trabajo de descarga”, dijo Luiz García, presidente de Parana Ports a Reuters.

No obstante, el resto de países de Latinoamérica no han tenido la misma suerte de Brasil. Las dificultades para adquirir este insumo clave para la producción agrícola y ganadera datan desde antes de la guerra que se libra en Ucrania, debido a la escasez de fertilizantes químicos nitrogenados y la crisis logística global. Todo esto ha generado aumentos de hasta 43% de los precios en algunas partes del mundo.

Y es que Rusia es el cuarto productor de nitrógeno y fósforo y el tercer productor de potasio en el mundo por lo que el cierre de este mercado ha desencadenado un incremento consistente de los precios.

“Para lo que va de 2022 los precios internacionales de los fertilizantes se incrementaron en promedio más del 40%, situación que es preocupante porque en 2021 cerramos con incrementos en precios de más del 100% para algunos fertilizantes como la úrea. Para los próximos meses esperamos que continúe el crecimiento en precios, pero todo va a depender de cómo evolucione el conflicto entre Rusia y Ucrania. No obstante, este no es el único factor que preocupa. El cierre del mercado ruso y bielorruso también ha aumentado las preocupaciones por un posible desabastecimiento”, dice Andrés Felipe Sarmiento, analista del sector Agroindustria de la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado del Grupo Bancolombia.

Colombia, por ejemplo, importa más de dos millones de toneladas de fertilizantes al año, de acuerdo con cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane). Las principales importaciones de este rubro son la urea, fosfato diamónico, fosfato monoamónico y cloruro de potasio. En el caso de la urea, la sustancia de nitrógeno más popular, de mayor uso y demanda, 42% es importada de Rusia y Ucrania.

“Si los precios no bajan, a los productores que en el segundo semestre del año pasado se vieron afectados por la crisis de la cadena de suministro y que no tienen recursos para volver a insertarse en el circuito de producción, debido a los altos costos, les será imposible volver a producir”, dice Jorge Bedoya presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC).

Mayor precio y menor oferta

Actualmente, la preocupación para los productores agrícolas latinoamericanos es el precio y la disponibilidad de este insumo, siendo la primera las más alarmante. “Hay fertilizantes que han subido su precio en un 80%. Pero la urea, por ejemplo, ha subido 150%”, dijo Germán Palacio, gerente general de la Federación Colombiana de Productores de Papa, (Fedepapa) al diario colombiano La República.

El sector agroexportador ecuatoriano también viene sufriendo por la escasez y los altos precios de los fertilizantes y también por la imposibilidad de exportar banano a Rusia, un mercado destino significativo. “Cada día se complica más esta situación. Para Ecuador, que es un país típico exportador de fruta, especialmente de banano, es fundamental el mercado ruso que representa el 25% de las exportaciones totales de Ecuador”, dice Alfredo Saltos, el consultor agrícola y ex ministro de Agricultura de Ecuador.

Según Saltos, el 50% de fertilizantes nitrogenados importado por Ecuador proviene de Rusia y un porcentaje similar de fertilizante potásico, de Ucrania. “El banano es un cultivo muy demandante tanto de [fertilizante] nitrogenado como de potásico y algo de fosfóricos. La logística está alterada, los fletes están elevados, los contenedores son escasos. Entonces, eso va a traer graves consecuencias para la producción de alimentos y los fertilizantes son fundamentales en la productividad de los cultivos”, dice.

En Perú, la Convención Nacional del Agro Peruano (Conveagro) advirtió que la falta de fertilizantes ocasionará en los próximos tres y seis meses una caída de 40% de la producción nacional . “No hay fertilizantes y lo que hay, vale 410% más que el precio normal, pero no hay. Nosotros hemos advertido este problema al presidente Pedro Castillo desde noviembre de 2021″, dice Clímaco Cárdenas, presidente de Conveagro.

Cárdenas refiere que en una campaña normal de papa un agricultor produce un promedio de 35.000 kilos, pero sin la cantidad de fertilizante necesaria solo podrá producir entre 10.000 a 12.000 kilos. Además de la papa, otros productos castigados con esta situación son el arroz y el maíz.

“Nuestra agricultura enfrentará la campaña agrícola que se inicia en estos meses sin fertilizantes. El no tener fertilizantes implica caídas de producción que van entre 20% y 40%, dependiendo de los cultivos. Puede llevar a una caída dramática de la producción de arroz, papa y maíz, y eso tendría un impacto doblemente grave en los hogares peruanos que ya vienen enfrentando la crisis inflacionaria importada”, explicó Eduardo Zegarra, economista e investigador del think tank peruano Grupo de Análisis para el Desarrollo (Grade) en una comisión especial del Congreso.

Zegarra precisó que entre enero y abril de 2021 se importaron cerca de 200.000 toneladas de fertilizantes, mientras que durante el mismo periodo de este año no se ha llegado ni a las 20.000 toneladas.

Paños fríos temporales

Los productores agrícolas se han visto obligados a tomar medidas para abastecerse de fertilizantes.

“Hemos observado una respuesta oportuna por parte de los actores de la cadena de fertilizantes que realizaron importaciones anticipadas de potasio y de mezclas con potasio para evitar problemas de abastecimiento. Las compras de potasio y de mezclas principalmente NPK -nitrógeno fósforo y potasio- crecieron entre diciembre de 2021 y enero de 2022 en 69% y 892%, respectivamente. Esto nos indica qué las empresas de la cadena de abonos anticiparon la crisis y podrían mitigar posibles desabastecimientos durante el primer semestre de 2022. Además, si uno mira los balances financieros del cierre de 2021 de algunas empresas de insumos importantes, se observa un crecimiento importante de inventarios de más del 100% con respecto al cierre de 2020”, dice Andrés Felipe Sarmiento.

No obstante, el ejecutivo colombiano asegura que las preocupaciones se centran en el segundo semestre. “Para esta fecha los inventarios habrán rotado y las presiones mundiales en la cadena de abastecimiento seguramente habrá aumentado por el inicio de la época de lluvias en Brasil e India, que es cuando aumenta la demanda de fertilizantes y los atascamientos logísticos en China por cuenta del cobre”, dice.

Los fertilizantes orgánicos, para Alfredo Saltos, son una alternativa lejana. “Lo primero que han hecho los productores es bajar las cantidades que aplican a los cultivos por sus altos precios y eso tiene una respuesta inmediata en la reducción de la productividad. También están haciendo algo con orgánicos, pero no es una cuestión significativa y va a tomar tiempo. He visto esfuerzos muy grandes del mismo Ministerio de Agricultura que está implementando unas plantas de bioinsumos en algunos lugares del país, pero hasta que estas se instalen y funcionen va a pasar un buen tiempo”, dice.

Aparte de compras anticipadas, las grandes agroexportadoras que tienen un mayor poder de negociación están conversando con sus proveedores para reducir el precio aunque saben que esta opción no es sostenible en el tiempo.

Sin embargo, los pequeños productores son los más perjudicados. En Perú, en noviembre de 2021 el gremio agrario pidió apoyo al gobierno para que puedan costear la compra de fertilizantes. Finalmente se acordó brindar un fondo de S/ 720 millones (US$ 188 millones, aproximadamente) para subvencionar el precio de los fertilizantes y ayudar a los agricultores. “Lamentablemente de ese dinero hasta ahora no hemos visto nada, a pesar de que se comprometió al Ministerio de Economía y Finanzas”, dice Clímaco Cárdenas.

En tanto, el gobierno anunció que concretó la importación de 5.000 toneladas mensuales de urea de Bolivia, por los próximos seis meses hasta octubre, y está en vías de negociar otras 25.000 toneladas mensuales de Venezuela. En este último caso, el intermediario sería la empresa Petroquímica de Venezuela (Pequiven). Adicionalmente, Perú está en contacto con una empresa que podría proveer fertilizantes adicionales desde Iraq e Indonesia, y otra parte desde Canadá. No obstante, la cantidad es limitada para la campaña agrícola.

La inflación, el mayor dolor

La problemática de los fertilizantes no solo afecta los campos agrícolas, sino también a las mesas de los hogares latinoamericanos. Para nadie es un secreto que el precio de los alimentos se ha incrementado considerablemente elevando las tasas de inflación en muchos países.

Por ejemplo, en Colombia entre marzo de 2021 y marzo de 2022 el Índice de precios al Consumidor (IC) anual de alimentos aumentó 26%. Según el Análisis: Fertilizantes, Costos del Grupo Bancolombia, muchas actividades del agro llevan meses con precios de venta al productor creciendo por encima de los costos, como el aceite de palma, el café, la carne de res, entre otros. Pero, de cara a la inflación de alimentos, tres productos con gran relevancia, como la leche, el arroz y la papa, tuvieron una situación contraria la mayor parte de 2021, y sus precios apenas empiezan a repuntar a una velocidad superior a la del costo.

“Para 2022 el panorama del precio de los alimentos sigue siendo preocupante por varias razones, entre ellas, porque se espera que sigan aumentando los costos de producción y porque algunos productos podrían reducir el uso de fertilizantes con lo que podría disminuir la productividad. De cualquier manera, en algún momento, los precios van a incentivar una mayor producción y con lo cual podríamos observar tendencias a la baja del precio del consumidor a medida que las mayores cosechas ingresen al mercado”, dice Andrés Felipe Sarmiento.

En Perú, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en marzo de 2022 la inflación fue de 6,8% en Lima (7,54% a nivel nacional), superando el pico inflacionario de 2008, previo a la crisis financiera internacional. Por su lado, el BBVA Research estima que en abril este indicador llegue a 8%.

“El rango meta de Perú que es 3%, ahora está bordeando el 7%. Entre el 3% y 7% tenemos cuatro puntos extras, de esos, tres puntos son por alza de precios de alimentos”, dijo Hugo Vega, economista senior de la Unidad de Perú de BBVA Research durante el webinar Guerra Rusia – Ucrania e impacto en Commodities.

Brasil, a pesar de haberse asegurado el suministro de fertilizantes durante el primer semestre del año, no se ha salvado de la presión al alza de los precios de los alimentos, y por ende, también de la inflación. Es así que en abril el Índice de Precios al Consumidor Amplio -15 registró una subida de 1,73%. Se trata del mayor incremento mensual desde febrero de 2003 y el más alto para un mes de abril desde 1995, ubicándose muy por encima del índice de marzo que registró un aumento de 0,95%. El acumulado del año alcanzó a 4,31% y a 12,03% en los últimos 12 meses.

Este escenario de precios e inflación alta es generalizado. Incluso, el Banco Mundial en su último informe de previsiones de los mercados de materias primas proyecta que el alto elevado nivel de precios que se está registrando en estos momentos en los alimentos y también en la energía se mantendrá durante tres años.

A estas alturas, todo esfuerzo ya sea de los gobiernos o de las mismas empresas o productores resulta insuficiente. Pese a que para el primer semestre del año las campañas agrícolas estarían cubiertas, hay incertidumbre respecto a lo que se vivirá a partir de julio. Bolivia -que cuenta con una planta de amoniaco y urea podría- resultar la salida inmediata para abastecer a la región, pero aún prioriza el abastecimiento local y no estaría en capacidad de proveer grandes cantidades a otros mercados.

Los próximos meses serán cruciales, aunque todo apunta que los problemas de suministro y alzas de precio de fertilizantes tienen para rato, al mismo estilo que la crisis logística mundial.

Un campo de nueces en Chile aumentó de tres a 20 veces por año los controles del estado nutricional de sus plantas, para medir mejor la eficiencia de sus aplicaciones. Un campo de espárragos peruano, por su parte, tiene a sus equipos de insumos buscando nuevos proveedores y adelantando compras, a la vez que libera espacio en sus bodegas para acumular soluciones de nitrógeno y potasio. En Colombia, un grupo de pequeños huertos de papas suspendieron temporalmente su producción.

Se trata de distintas decisiones de distintos agricultores de distintos países, pero que tienen una causa común: el explosivo aumento en el precio de los fertilizantes, las soluciones de origen orgánica o químico que poseen nutrientes asimilables por las plantas y que son claves para dar con la cantidad, calidad y calibre que se requiere para que los frutos puedan ser exportables.

“Algunos han subido su precio en 80%; hay casos más extremos como el de la urea, el que ha subido 150%”, dice Germán Palacio, gerente general de la asociación colombiana de productores Fedepapa. El directivo dice que desde marzo de 2020 han denunciado ante el Ministerio de Agricultura el incremento en el precio de los fertilizantes y dice que dicha situación se agudizó a partir del segundo semestre de 2021 con los problemas de fletes marítimos, escases de contenedores, el aumento del precio del petróleo y el tipo de cambio en Colombia.

A la congestión marítima que predominó como factor de encarecimiento de estos insumos en 2021, se sumó una medida proteccionista china y, en 2022. el conflicto entre Rusia y Ucrania. En el caso de la guerra en Europa, los dos países directamente involucrados son importantes productores de fertilizantes nitrogenados cuya fabricación se relaciona con la producción de gas, como la urea y el nitrato de amonio, así como el potasio.

A esto se agregó a la decisión China de fines de 2021 de restringir las exportaciones de fertilizantes convencionales como urea, nitrato de amonio y fosfatos, entre otros.

“El primer trimestre de este año ha sido una locura”, dice Max Donoso, Socio y Director de Agrocompra, firma chilena dedicada a conectar clientes con proveedores de insumos agrícolas. “No hay seguridad de abastecimiento en ninguna parte; en 25 años no había visto nunca un escenario como el actual”.

El alza no solo golpea a las versiones commodities de estas soluciones. “Desde el inicio de la pandemia, los fertilizantes de especialidad han aumentado entre 100% y 150%”, dice Carlos Arredondo, director de negocios de Chengdu Rocca, productor y exportador de este tipo de nutrientes desde China.

La situación ha llevado a medidas políticas para evitar que el alza de los fertilizantes. El Gobierno Nacional de Colombia, por ejemplo, definió un arancel de 0% por 12 meses a relevantes insumos agrícolas, entre los que están los nitrogenados y los sulfatos.

Opciones biológicas

Para las productoras agrícolas, una clave en este momento está en buscar alternativas, tanto de proveedores, como de en fertilizantes.

“En nuestra zona simplemente no hay urea por lo que hemos empezado a ensayar otro tipo de aplicaciones en nuestros cerezos y olivos, como el uso de bacterias para la fertilización nitrogenada y han funcionado bien”, dice Jorge Astudillo, gerente de agrícola Valle Arriba, que produce cerezos y olivos en la zona de Ovalle, 400 kms al norte de Santiago.

La búsqueda de opciones orgánicas se ha dado de manera transversal. “Agricultores están tendiendo a fertilizar un porcentaje con productos tradicionales y complementa su cuota con materia orgánica”, dice Rubén Carrasco, presidente en Perú del Gremio para la Protección de Cultivos (Protec) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL). “Eso ha disminuido en 30% la demanda necesaria por fertilizantes”.

No obstante, no siempre las opciones dan abasto “En la fruta no se puede dejar de utilizar algunos fertilizantes y los sustitutos están todos de alguna u otra manera correlacionados, así que todos suben de precio, pero hay una corriente de productos orgánicos que pueden mitigar este problema, como sustratos, pero nunca van a contener las cantidades necesarias de nitrógeno para nutrir la fruta», dice Donoso, de Agrocompra.

Coordinación con proveedores

No obstante, el trabajo con los proveedores es clave, lo que implica mejorar las áreas responsables del aprovisionamiento. “Estamos reformulando el área logística y de compras”, dice Carlos Téllez, gerente de operaciones de Proagro. “Estamos trabajando con los proveedores de los insumos en negociaciones adicionales para tratar de ver cómo reducir el precio de cada uno de estos insumos por unidad, pero eso sabemos que no va a ser mucho, obtendremos alguna mejora en precios”.

En Colombia, Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), dice que los altos costos en materia de fertilizantes pueden hacer que “los productores utilicen menos fertilizantes de los que deben utilizar y eso implica seguramente una reducción en la productividad por unidad de área en muchos de los cultivos”.

El colombiano Germán Palacio, de Fedepapa, dice que cerca de un 15%-20% de los pequeños productores del tubérculo han salido del mercado no solo por el cierre de hoteles y restaurantes por la pandemia, los bloqueos y los paros en el país sino también por el alto precio de los insumos. “Actualmente están produciendo los medianos y los grandes productores que tienen músculo financiero. Un productor mediano o grande puede sacar 5 o 10 millones más de pesos colombianos para producir una hectárea de papa, pero un pequeño productor no tiene de donde sacar 50% más para producir la misma hectárea”, dice el directivo.

Más precisión en la aplicación

Los que siguen produciendo, no obstante, saben que deben hacer más eficiente el uso de estos insumos ante su nueva realidad comercial. “Debemos racionalizar y hacer un análisis técnico exhaustivo para determinar las cantidades mínimas a usar y no afectar la productividad, y pedir con anticipación para asegurarse el stock”, dice Enrique Turri, productor de uva de mesa y gerente general de la agroexportadora chilena Convento Viejo.

Por su parte, Miguel Anchante, gerente agrícola del cultivo peruano de uva de mesa de Agrokasa dice que las empresas deben ser mesuradas en las dosis de fertilizantes y aplicar en los tiempos más oportunos que necesite la planta, “en los momentos que realmente nos den un mayor valor agregado porque no solamente es que esté más caro sino que no está el producto en almacén, entonces eso es lo que está dificultando”.

Para esta mayor precisión, los controles nutricionales de las plantas han aumentado con fuerza su frecuencia, especialmente en cultivos con mayor contenido proteico, como papas y nueces, en donde la actividad de absorción de nutrientes desde el suelo es más intensa. El director de operaciones de una de las mayores productoras de frutos secos de Chile, que pide no ser identificada, dice que pasaron de tres a 20 controles nutricionales al año en sus cultivos.

Los países por su parte están buscando como aprovechar la situación para promover el desarrollo de proveedores internos de fertilizantes, área en donde Chile tiene alguna ventaja debido a su estructura minera. Nitratos y sulfatos de amonio están entre los subproductos de la explotación de varios minerales en Chile, y varias de esas compañías buscan ver si pueden darle salida comercial.

No obstante, gran parte de la solución debe venir de la misma gestión de las empresas, ta como busca hacerlo la frutícola peruana Agro Victoria.  Su gerente general Juan Manuel Benalcázar indica que en su compañía producen ellos mismos fertilizantes orgánicos o bioles.  “Tenemos un laboratorio aquí, lo cual nos reduce ciertos costos, aunque no todos», dice. Ante los que no puede reducir, aumentan la planificación. «Por ejemplo a finales ya de marzo ya estábamos haciendo los pedidos para la campaña venidera”, dice. “Prácticamente terminamos la cosecha y revisamos nuestro stock y automáticamente ya estamos haciendo el pedido para la próxima campaña, de esa manera garantizamos que no nos falte nada”.

Escenario en Chile

Parte importante de los costos de producción de los fertilizantes, casi el 70 por ciento por ejemplo en el caso de la urea, está representado por el valor del gas natural, el que ha subido a niveles históricamente altos en el mundo, además de la crisis asociada a la disponibilidad de este elemento tras el reciente invierno en el hemisferio norte, uno de los más fríos de las últimas décadas.

Luis Hernán Cruz, Gerente General de Anagra, ratifica dicha situación: “El alza de fertilizantes que se ha venido produciendo las últimas 4-5 meses ha pillado a todo el mercado por sorpresa, pero aparentemente está basada, por una lado en la crisis energética, los insumos para producir fertilizantes han estado subiendo producto del alza de costo del gas natural, del azufre y otros materiales, y por otra parte han habido restricciones importantes a las exportaciones de orígenes que son muy relevantes en el suministro de fertilizantes para el resto del mundo”

Cruz se refiere principalmente a las restricciones a las exportaciones aplicadas en China, con el fin de controlar los precios de su mercado interno, pero que a su vez han repercutido en el resto del mundo, y por cierto en Chile.

“El tema de los fertilizantes ha tenido un alza que era muy poco esperada a principios de año, si bien se esperaba que se presenta una tendencia alcista el movimiento de precios los últimos tres cuatro meses ha sido dramático, sin considerar incluso el transporte a Chile todavía; esto es multifactorial, hay temas de ofertas, hay alzas de los commodities y también hay otros factores como el precio del grano a nivel internacional. Hoy probablemente gran parte de esto lo produce por algo mucho más estructural que lo que ocurrió en el 2008, porque efectivamente hay temas de oferta en general y eso ha hecho que los precios se muevan hacia arriba”, detalló Claudio Morales, Gerente CNA Chile.

Durante esta temporada claramente se ha roto la cadena logística, lo que ha generado que los fertilizantes estén llegando tarde a los campos; eso implica fertilizar menos, a destiempo y a mayor costo.

“Probablemente todas las industrias asociadas a la agricultura y principalmente a los insumos necesarios para la realización de las labores agrícolas han tenido de una u otra manera un impacto producto de la crisis de la cadena de suministro que hemos visto durante este año y parte del año pasado; probablemente los fertilizantes han sido los más afectados, pero en el caso nuestro que trabajamos en el área de los productos fitosanitarios y de las semillas, hemos tenido de una u otra manera impacto también en el abastecimiento y en el arribo de los productos, en tiempo y forma”, advirtió Jorge Grau, Director Comercial Corteva Chile.

Adelantar el abastecimiento para hacer frente a los problemas logísticos parece una buena solución, sin embargo, Juan Pablo Zúñiga, Gerente de Marketing de Adama Chile, advierte sobre el inconveniente que genera esta vía, que por cierto pese a las complicaciones, es la que han debido seguir.

“Si nosotros como empresas estábamos haciendo las compras para lo que tenemos que formular, con algunos meses de anticipación, por lo menos 4 meses, hoy nos estamos planteando que eso debe subir entre tres y seis meses más de anticipación, lo que también como a todas las compañías nos causa un problema de costo y de logística por tener que almacenar productos por más tiempo”, explicaron desde Adama. 

Es lamentable que, en un año de buenos factores climáticos, a excepción de las precipitaciones, acompañados de una buena cuaja en nuestro país, la agricultura esté enfrentando esta crisis. Los problemas en logística de agroinsumos se han sumado a problemas de mano de obra que afectaron este 2021 sobre todo, en labores de poda. Si bien los fertilizantes llegarán, tanto para siembras como manejos tecnificados, está el evidente riesgo de que se fertilice a destiempo, pudiendo otorgar un efecto contrario al objetivo deseado.

“Según lo que nos comentan, estos problemas nos van a seguir acompañando al menos durante el primer  semestre del 2022, esperamos que este aprendizaje genere algo de mejoras de aquí al corto plazo; si bien hoy creo que tenemos regularizadas la llegada y el abastecimiento de nuestras importaciones, y llegamos probablemente muy al límite en muchas cosas, desde aquí en adelante veo que no vamos a tener grandes problemas, pero de que hemos pasado un año muy complejo, sin duda lo ha sido, así que esperamos que podamos todas las compañías regularizar este suministro de insumos para la agricultura y que nuestros agricultores y clientes no tengan problemas para llegar a cosecha en las mejores condiciones”, concluyó Jorge Grau, Director Comercial Corteva Chile

Si bien de cara al 2022 el panorama sigue siendo incierto, hay quienes son un poco menos optimistas y señalan que este complejo escenario se mantendrá durante todo el próximo año. La crisis energética y las restricciones del mercado Chino provocan un problema por el lado de la oferta y, por otro lado, la demanda por productos agrícolas sigue firme. A eso hay que sumarle la actual crisis de los fletes marítimos que hace que se produzca una tensión muy fuerte en el mercado y eso se está regulando por la vía del alza de precios, que finalmente es traspasada al eslabón final de la cadena de abastecimiento, lo que provocará que este año producir en Chile sea uno de los más caros de los que se tiene registro.

  • https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/03/11/opinion/1646995513_864708.html
  • https://www.df.cl/empresas/industria/la-escasez-de-fertilizantes-pone-en-peligro-el-suministro-mundial-de
  • https://www.eleconomista.es/economia/noticias/11395789/09/21/Una-crisis-de-fertilizantes-en-Europaamenaza-con-poner-el-precio-de-los-alimentos-por-las-nubes.html
  • https://www.redagricola.com/cl/campos-medidas-crisis-fertilizantes/
  • https://interferencia.cl/articulos/el-poder-de-las-transnacionales-alza-de-los-insumos-y-escasez-delluvias-las-claves-de-la
  • https://www.americaeconomia.com/impacto-crisis-fertilizantes-latinoamerica
  • https://www.bloomberglinea.com/2022/03/03/la-guerra-hace-subir-el-precio-de-fertilizantes-y-hay-temor-en-latam-por-faltantes/
  • https://www.intagri.com/articulos/nutricion-vegetal/como-enfrentar-la-crisis-de-los-fertilizantes-parte-1

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