En el mundo de la ganadería actual se está tomando conciencia sobre el bienestar animal, de las condiciones en que los animales se desenvuelven y como mantener a los rebaños libres de enfermedades. Pero ¿se toma conciencia real sobre por qué es importante mantener en buen estado la salud animal?, ¿cuál es el beneficio de invertir en el diagnóstico de enfermedades?, ¿se realizan de manera correcta los diagnósticos para realizar un manejo adecuado?

Primero, según la Organización mundial de la Salud (OMS), más del 60% de las enfermedades humanas infecciosas y el 75% de las enfermedades humanas emergentes provienen de los animales tanto domésticos como silvestres, por lo que es de vital importancia mantener las condiciones sanitarias para evitar el contagio desde los animales hacia el humano (zoonosis). Algunas zoonosis que han afectado al mundo en los últimos años son el SARS, el MERS, Ébola y actualmente el COVID-19.

Las zoonosis más conocidas transmitidas por ganado en Chile son la Fiebre Q, Brucelosis y Tuberculosis bovina. Si bien, en el caso de la Tuberculosis y Brucelosis hay un constante chequeo y planes de erradicación, es importante tener en cuenta el riesgo que implica la presencia de estas enfermedades en los predios positivos. Por este motivo, es imprescindible realizar un buen plan de diagnóstico con una buena asesoría técnica, para poder eliminar cuanto antes la enfermedad del predio, y mantener a los trabajadores operarios y al resto de la población a salvo. Además del rol en la salud pública, el tener estas enfermedades presentes significa menos ingresos económicos, ya sea, porque no hay bonificación de la leche o por la pérdida de los animales positivos y su reposición, además de la desacreditación de la reputación del predio.

El beneficio de invertir en un buen plan de diagnóstico ayuda a conservar la salud animal y preservar la salud pública, evita tanto pérdidas económicas producidas por la eliminación de animales positivos, como gastos por medicamentos y tratamientos a veces ineficientes. En el caso de enfermedades no zoonóticas, también es importante controlar aquellas que puedan causar inmunosupresión, como la Diarrea Viral Bovina (DVB), la cual produce una inmunosupresión tan fuerte que abre las puertas para que afecten otras enfermedades como IBR, Neospora o Tuberculosis. Además, dado que el animal se encuentra inmunodeprimido se podría amplificar la toxicidad de las micotoxinas. En pro de mejorar la salud general del rebaño una de las enfermedades base a controlar es la DVB así se garantiza la eficacia de los programas sanitarios. En muchos casos no basta solo con vacunar. Es necesario diagnosticar primero, eliminar el foco y luego vacunar de manera preventiva. Un manejo eficiente del diagnóstico con la asesoría adecuada puede evitar perder mucho dinero y permite mejorar los programas de vacunación y bioseguridad.

Hoy en día hay muchas herramientas diagnósticas para las distintas enfermedades, ELISA, PCR, Rosa de Bengala, las que  se aplican para cada enfermedad y caso en particular. El éxito de estas pruebas está dado por el momento en que se realiza la prueba, por ejemplo:

• Estado fisiológico del animal. Animales alrededor del parto están inmunosuprimidos, por lo que es posible que las pruebas tengan un margen de error (falsos negativos).

• Edad. Hay enfermedades que son detectadas en distintos periodos de la vida del animal, por lo que es necesario tener el conocimiento de cuándo realizar el diagnóstico.

• Estado nutricional. El estado nutricional de los animales es fundamental, ya que si estamos realizando una prueba diagnóstica en periodos donde hay escases de proteína en la dieta, por ejemplo, el nivel de anticuerpos contra una enfermedad se ve afectada dado que hay falta de proteínas en sangre y baja la producción de anticuerpos; o animales con falta de alimento, por ejemplo en verano, puede provocar inmunosupresión, lo que conlleva a errores en los resultados.

• Cantidad de muestras: No todas las pruebas diagnósticas se pueden realizar a un grupo pequeño o animales individuales, ya que no es representativo, y se emite una interpretación errónea de los resultados.

En el caso de las pruebas ELISA, estas son pruebas de screening que miden anticuerpos (en su mayoría), es decir, que son pruebas de rebaño que determinan si el animal ha tenido o no la infección, no se deben analizar animales de manera individual. Cada enfermedad se testea de manera distinta según sea el comportamiento de ésta. Esto es de vital importancia a la hora de enviar muestras al laboratorio, debemos tener claro que, según la enfermedad que queremos detectar, es el protocolo diagnóstico que debemos usar. Esto ayudará a realizar un manejo adecuado y mejoras en el control de las enfermedades, tratamientos más certeros, además de evitar el uso inadecuado de antibióticos, ya que esto contribuye a la generación de microorganismos resistentes, además de las graves consecuencias para la salud pública del consumo de productos con presencia de estos fármacos. También económicamente se evitan los gastos extras en medicamentos, veterinario y personal.

Para beneficiar a los usuarios y hacer su trabajo más fácil es importante tener un respaldo técnico de calidad. Un equipo técnico calificado le asesorará en la puesta en marcha de planes de diagnóstico, para mejorar los protocolos de muestreos y así tener un mejor rendimiento en un tiempo más acotado.

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