Se analizó la evolución de algunas características productivas en predios que estuviesen al menos 20 años en el Control Lechero Oficial de Cooprinsem. Así se consideró 237.000 vacas en un total de 164 predios. Este criterio de selección de datos permite reducir el efecto de predios que ingresan por breves períodos al control lechero o de aquellos que han ingresado o terminado de controlar a mitad del período de análisis, teniendo su información mal representada a través de los años. Los predios seleccionados, entonces son una cohorte de predios que han permanecido y evolucionado por un largo periodo en el Control Lechero Oficial (CLO) de Cooprinsem.

EDAD AL PRIMER PARTO Y A LA ELIMINACION

En estos predios se evaluó primeramente el número ordinal de parto (NOP) a la eliminación, obteniéndose un promedio de 3,60 partos por vaca, con una edad de eliminación de 71,7 meses (Tabla 1).

Tabla 1. Promedios de Edad y NIP de eliminación en predios con 20 años continuos en el CLO.
Gráfico 1
Gráfico 2

La evolución de éstas variables en los últimos 20 años se muestran en el Gráfico 1, en el que se destaca el incremento de ambos indicadores hasta 2010, una disminución posterior hasta el 2012 y finalmente una recuperación en los siguientes 5 años durante la cual se extendió en 6 meses la edad de eliminación y en 0,4 partos el NOP a la eliminación.

Se observa un incremento tanto del NOP (3,2 a 3,7 partos) como de la edad (66 a 73 meses) en las vacas eliminadas entre 1999 y 2020. Este incremento es muy relevante en términos de eficiencia predial. Incrementar la permanencia de las vacas en los predios, permite reducir los costos de reemplazo, pudiendo el productor crecer en número de vacas, obtener ingresos por venta de excedentes o incrementar la selección voluntaria de vacas, mejorando la genética del rebaño. El productor puede, alternativamente, reducir su rebaño de reemplazos, ampliando su plataforma lechera e incrementando la disponibilidad de alimentos para el rebaño productivo.

Una segunda forma de limitar el tamaño del rebaño de reemplazos requerido en una lechería es lograr una reducción de la Edad al Primer Parto (Ed1P). Una menor Ed1P se logra con vaquillas que llegan antes al encaste y quedan preñadas más rápidamente. En los predios estudiados este indicador era en promedio de 31 meses para vaquillas nacidas en 1989 y se redujo a 26 meses para hembras nacidas en 2016. Una Ed1P de 26 meses esta en el limite superior del óptimo técnico, especialmente en predios estacionales, donde muchas crías podrán parir en la misma temporada que sus madres, lo que genera una ganancia en la  eficiencia predial. El gráfico 2 muestra la evolución de esta variable.

Tabla 2 Evolución de la Edad al primer parto según periodo de nacimiento y nivel productivo.
Tabla 3 Evolución del NOP a la eliminación según nivel productivo y periódo de eliminación.
Tabla 4 Evolución de la Edad de eliminación según período de eliminación y nivel productivo.

Como lo revisamos en el año 2017, en un artículo publicado en el Cooprinforma 141, tanto la Edad al primer parto como la Edad y NOP de eliminación están vinculados al nivel productivo predial.

Para hembras nacidas entre los años 1989 y 1999 y entre los años 2005 y 2015, la edad al primer parto según nivel productivo se muestra en la tabla 2. Se observa que para ambos períodos la edad al primer parto es menor para predios de mayor nivel productivo. Sin embargo, las mejoras en estas características han sido importantes en los predios de los tres niveles productivos, pero más marcadas en predios del nivel productivo intermedio.

La Edad y NOP a la Eliminación muestran una fuerte relación con el nivel productivo. Las tablas 3 y 4 muestran las mejoras obtenidas en similares períodos de tiempo para estas variables. Al analizar las eliminaciones entre 1993 y 2003 en predios de bajo (menor a 7000 Kg), medio (7000 a 9000 Kg) y alto (mayor a 9000 Kg) nivel productivo promedio, se observa que a mayor nivel productivo de los predios, la eliminación de las vacas ocurre antes y con menor número de partos. Al evaluar las eliminaciones ocurridas en los mismos predios entre 2005 y 2015, se observa que en los tres niveles productivos, ambos indicadores han mejorado en forma similar.

PRODUCCION VITALICIA

La rentabilidad de un predio lechero, está relacionada a la producción de cada vaca durante su vida productiva. Hay dos indicadores que miden esta característica: la producción vitalicia (PV) y la producción por día de vida (PDV). La PV suma la producción de una vaca a través de todas sus lactancias hasta que es eliminada. La PDV divide la producción vitalicia por los días entre el nacimiento y la eliminación, obteniendo un estimador que es afectado por la duración de la crianza: a mayor edad al primer parto, menor producción por día de vida. La gráfica 3 muestra la evolución de la producción vitalicia de leche y producción de leche por día de vida según año de eliminación en los mismos 164 predios que se han mantenido por más de 20 años en Control Lechero.

Los predios indicados han mejorado notablemente su producción por día de vida, desde 8 Kg en 1999 a más de 11 Kg en 2016. A partir de esa fecha, se observa una leve disminución tanto de la producción por día de vida como de la producción vitalicia por vaca.

Los 10 predios con las mejores producciones vitalicias promedio se muestran en la tabla 5.

Estos predios superan los 37.000 Kg de leche vitalicia por vaca y fluctuan entre 13,27 y 18,37 Kg de leche por día de vida.

RELACION ENTRE VARIABLES

La relación que existe entre las diferentes variables, ya ha sido apuntada en el artículo de la revista Cooprinforma Nº 141, donde se destacó que la edad al primer parto se relaciona inversamente con la Producción Vitalicia y la Producción por Día de Vida. Se estimó una disminución de 0,33 Kg de leche diario (P < 0,01) por cada mes adicional de edad al parto.

En este análisis, se observó una asociación similar: desde los 24 meses de edad al primer parto, cada mes adicional se asocia a 500 Kg menos de producción vitalicia en los predios seleccionados (gráfico 4).

Gráfico 3
Gráfico 4
Tabla 5 Ranking de rebaños con mayor producción vitalicia y por día de vida.

Un indicador modificado de la Producción Vitalicia es la Producción por Día de Vida, variable que se obtiene tomando la producción vitalicia de leche dividiéndola por los días de vida desde el nacimiento hasta la eliminación. Al incluir el período de crianza, la Producción por Día de Vida, será menor cuanto más tardío sea el primer parto.  Según Anke Römer, del Instituto de Investigación para la Agricultura y Pesca del Estado de Mecklenburg-Vorpommern Alemania,  las vacas que tiene que ser eliminadas después de solo 2 o 2,5 lactancias, no logran generar rentabilidad positiva, incluso aunque ellas sean grandes productoras. La eficiencia económica de una vaca no es determinada solamente por su producción vitalicia o su vida productiva, sino por su producción por unidad de tiempo (día de vida). De esta forma, la producción por día de vida es un buen parámetro para evaluar la rentabilidad de la producción de leche debido a que considera el costo de los reemplazos (Cooprinforma 86).

La generación de un número suficiente de reemplazos, generando excedentes de hembras, puede convertirse en un importante segundo enfoque productivo para los empresarios lecheros, ya sea al obtener antes hembras que serán más productivas, reduciendo la superficie que debe dedicarse a la crianza, como teniendo una menor necesidad de reposición, al incrementar la vida productiva de las hembras.

En este análisis, el incremento en el número de partos promedio por vaca de 3,1 a 3,65 en 10 años, permite reducir la necesidad de reemplazos desde un 32 % a un 27 % en los rebaños considerados. En un rebaño de 300 vacas esto significa que se liberan 15 vaquillas anuales que pueden destinarse a aumento del rebaño o venta para reproducción.