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En abril se realizó la evaluación genética de otoño 2020, considerando 18.270 toros y 937.851 vacas, provenientes de 1.386 predios. En esta oportunidad se utilizaron 1.468.230 lactancias.  Cooprinsem es la única entidad en Chile que realiza periódicamente Evaluaciones Genéticas de Ganado Bovino Lechero. Estas evaluaciones se realizan desde 1979, inicialmente en conjunto con la Universidad de Chile y desde 1986 en el área Informática de Cooprinsem. Actualmente se utiliza la metodología BLUP Modelo Animal, implementada por primera vez en Cooprinsem en 2008.  Este desarrollo llevó al lanzamiento del Índice Genético Económico VEL en 2019.

Un índice genético económico es una herramienta que permite la selección simultánea de varias características a objeto de optimizar la respuesta económica de la selección, buscando minimizar el efecto de eventuales antagonismos genéticos entre características.

EL índice genético económico VEL utiliza los valores genéticos de las siguientes características productivas y funcionales: producción de leche, grasa y proteína por lactancia, en kilos; vida productiva, lapso interparto, edad al primer parto y resistencia a la mastitis, siendo estas últimas cuatro variables definidas como variables funcionales. Lo que el índice busca es aumentar la producción de leche, grasa y proteína, con vacas más longevas, de mejor fertilidad, menor edad al primer parto y con resistencia a la mastitis, evitando el deterioro en la composición de sólidos en la leche (Cooprinforma 156).

Evaluación otoño 2020

Esta evaluación tiene varias particularidades, reflejando en primer lugar el primer cambio de base, desde que se incorporó el sistema de año base semi-móvil. De hecho, Cooprinsem migró en 2018 de una base dinámica (que cambia en cada evaluación) a una base móvil, definida como el promedio de los valores genéticos de las vacas nacidas el año 2010. Al usar este último sistema, la recomendación internacional es actualizar el patrón de comparación (base) cada 5 años. Para sincronizarnos con las evaluaciones genéticas de nuestros principales referentes (Estados Unidos y Holanda), este otoño se realizó el cambio de base fijando como grupo de comparación las vacas nacidas el año 2015 (Base 2015).

Cuadro 1

En el cuadro 1 se muestran los promedios de valores genéticos de las vacas que se consideraron para estimar la base genética 2015 (vacas nacidas en el año 2015), comparándose con los valores genéticos promedio de las vacas nacidas el año 2010 (base genética anterior). La diferencia entre ambas base nos muestra el avance o retroceso genético para cada una de las características consideradas. En este caso, se observa que el valor genético para producción de leche se redujo en 85,5 Kg de leche por lactancia, el valor para grasa subió en 1,57 Kg y el valor para proteína, descendió en 0,39 Kg. En las características funcionales se observan mejoras entre la base anterior y la actual. Esto se puede interpretar como que las vacas más jóvenes serán más longevas (LONG), son más resistentes a la mastitis (ResMas), tienen una mejor fertilidad (LIP), pero se observa un retroceso genético para la variable Edad al Primer Parto (EPP).

Gráfico 1

El cambio observado en los valores genéticos de las características incluidas en el Índice genético económico VEL, muestra un incremento en el valor de VEL, que se traduce en que las vacas nacidas en 2015 son $ 21.000 más rentables por lactancia que las vacas nacidas en 2010. Esta mejora es un reflejo de una tendencia positiva que se observa a través de los años entre 1990 y 2016 (Gráfico 1).

En el gráfico 1, los valores de VEL representan los valores promedio para hembras nacidas en cada año y dado que sus componentes están ajustados a la Base 2015, indican la tendencia positiva en la mejora de ellos.

En el cuadro 1 también se muestran el cambio producido para los valores genéticos de porcentajes de grasa y proteína en leche. Ambos valores mejoraron entre las dos bases (+0,063 y +0,040, respectivamente).

Gráfico 2
Gráfico 3
Gráfico 4

Otro tópico a considerar, es conocer qué sucede con el índice genético VEL al cambiar las bases genéticas de los diferentes países desde los cuales se importa material genético, para averiguarlo se transformaron los valores genéticos a tres grupos de toros de diferentes países: Estados Unidos, Holanda e Irlanda. Para ello se utilizaron las formulas desarrolladas durante la implementación del VEL, esta metodología utiliza los valores genéticos en la base norteamericana y mediante los factores de conversión se convierten a valores genéticos chilenos y con ellos se calcula el VEL a los toros candidatos a importarse.  Para los toros que no poseen una evaluación directa en EE.UU.  se utiliza la fórmula Interbull correspondiente para transformar sus valores genéticos a la base norteamericana y desde allí estos se convierten a los valores nacionales, calculándoseles así a cada animal su valor de VEL.

Para cada país analizado se utilizaron los valores genéticos publicados en la Web por las organizaciones encargadas de realizar las evaluaciones genéticas en cada uno de ellos. Los resultados se muestran en los gráficos 2, 3 y 4. El resultado se expresa como coeficiente de determinación que se mueve entre 1 y -1, donde 1 implica una alta asociación y -1 una baja asociación.  Se puede observar que para los tres países analizados la asociación de sus respectivos índices de selección con el índice genético VEL es alta y positiva, alcanzando un valor de 0,92 para EE.UU e Irlanda, y de 0,89 para Holanda.

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