En nuestro país, la masa de vacas para ordeña se concentra principalmente en las regiones de Los Lagos y de Los Ríos, de las 532.640 cabezas estimadas por la encuesta de ganado bovino (INE, 2017), en ellas se encuentran un 55% y 29% respectivamente. La misma encuesta permite estimar que 4.852 explotaciones agropecuarias poseen vacas de ordeña, con una concentración de la actividad lechera en predios de mayor tamaño (ODEPA, 2020).

Dentro de este sistema productivo la mastitis clínica, junto con los trastornos de la fertilidad y cojeras, constituyen la causa más importante de falta de rentabilidad de la unidad de producción. Esta enfermedad es responsable de grandes pérdidas económicas en los rebaños lecheros, debido a que ocasiona disminución en la producción, calidad de la leche y en consecuencia, reduce su precio e incrementa los costos de producción del predio.

Debido a esto, se concluye que  las tres principales causas de eliminación de vacas en lecherías para el año 2015, corresponderían a problemas mamarios con un 61,31%, seguido por cojeras con 45,53% y problemas reproductivos con un 45,15%  (INE, 2015).

¿Cuánto cuesta un caso de mastitis clínica?

Si consideramos hoy que el costo total de un caso mastitis clínica es en promedio de $47.670 neto. Este valor fue calculado considerando un precio promedio para el litro leche de $295,49 durante el primer trimestre 2021 (obtenido del “Precio a productor de leche X y XIV Región”. ODEPA, 2021).El alto costo de los casos mastitis clínica se explica tanto por el efecto negativo que tiene esta enfermedad sobre la producción de leche, como las repercusiones negativas que tiene la enfermedad, especialmente en vacas multíparas, sobre la fertilidad. Estos efectos además se ven amplificados por el aumento en un 7,5% del precio de leche para este mismo periodo (ODEPA, 2021).

Con estos antecedentes, si consideramos un rebaño promedio de 300 vacas en ordeña con un porcentaje de mastitis clínica mensual entre 7% – 10%, al día de hoy se asume una pérdida de más de $ 17,1 MM al año sólo por este concepto.

Por esto, la prevención es un factor clave para controlar la incidencia de esta enfermedad y como consecuencia, conseguiremos una disminución en el número de nuevos casos, y al disminuir el número de tratamientos en el rebaño menos leche de descarte y un menor uso de antibióticos.

¿Cómo prevenir en invierno?

Cabe destacar, que uno de los puntos críticos de la prevención es controlar las condiciones ambientales de otoño e invierno, las que si no son adecuadamente mitigadas contribuyen a un aumento de las mastitis ocasionadas principalmente por microorganismos ambientales. Estos los podemos encontrar fácilmente en  purines, camas, patio de alimentación, caminos, pasillos, barro y agua.

Para poder controlar este punto contamos con dos importantes herramientas: el mantenimiento de un medio ambiente limpio y seco, acompañado del  uso de productos con eficacia comprobada para desinfección pre y post ordeña.

La importancia del medio ambiente limpio y seco radica en que, debido a que la mastitis es una enfermedad multifactorial, siendo el ambiente uno de los factores que influyen en su incidencia, es necesario realizar manejos que nos aseguren que los animales estarán protegidos. Para el caso de sistemas estabulados tener en cuenta el tamaño y diseño de los galpones, manejo adecuado de camas, áreas de tráfico, ventilación y carga animal. En otros sistemas tener en cuenta higiene de corrales, accesos, salidas y pre-parto.

Por otro lado, es fundamental comprender que el uso de los productos para pre y post ordeña previenen la infección por patógenos ambientales y contagiosos. Por lo que, idealmente se debe estandarizar una rutina de ordeño que incluya pre dipping, despunte, secado de pezones, colocación de la unidad de ordeño dentro del minuto y medio de la preparación de la ubre. Y en este proceso, se deben evitar deslizamientos de pezoneras, asegurar un adecuado corte de vacío y finalmente sellar los pezones post-ordeño.

El propósito principal de la desinfección pre ordeña es prevenir las infecciones por patógenos mamarios ambientales, pudiendo reducir aproximadamente en un 50% las tasas de nuevas infecciones intramamarias de origen ambiental (Pankey et all, 1987). Además estos productos son formulados para ayudar a remover la suciedad de la piel y especialmente la punta del pezón. Los productos germicidas pre ordeña deben ser de rápida acción y retirarse del pezón antes de colocar las unidades de ordeño.

Se recomienda aplicar el desinfectante pre ordeña de tal manera que al menos el 75% del pezón quede cubierto y que permanezca un mínimo de 15 a 30 segundos. Por lo tanto lo fundamental es un producto con alta capacidad germicida, y rápida acción.

La estabilidad de la barrera es fundamental

Así también, inmediatamente después de finalizada la ordeña y retiradas las pezoneras, se deben desinfectar todos los pezones con una solución desinfectante apropiada y de eficacia probada. De acuerdo a los resultados obtenidos en ensayos de eficacia de exposición natural, se esperaría que la desinfección post ordeño de pezones reduzca la frecuencia de mastitis que ocurren durante el transcurso de una lactancia, debido a que dicho procedimiento puede disminuir en un 50% o más las neo-infecciones por patógenos mamarios contagiosos (Philpot, 1999).

Además, un producto bien formulado previene y cura las lesiones de la piel del pezón, por esta razón se recomienda aplicarlo cubriendo el pezón de forma homogénea y completa. Muchas décadas de uso en todos los establecimientos lecheros a nivel mundial, han comprobado una y otra vez que el tiempo dedicado a desinfectar un pezón es uno de los pilares básicos de control y manejo de mastitis (Lopez, 2014). Para el caso del sellador post ordeño, es fundamental un producto con una barrera comprobada, que otorgue protección durante el tiempo entre ordeñas, y durante la época invernal con un alto contenido de emolientes, y con ello evitar cuarteaduras por frio o viento.

Dentro de esta clasificación,  nuestra cooperativa  hoy comercializa dos productos de la marca DeLaval: Della Barrier (Foto 1) y OceanBlu Barrier (Foto 2). Ambos productos importados, son fabricados con estándares de tecnología y sustentabilidad internacionales.

En resumen, la menor producción, disminución de la calidad higiénica y nutricional de la leche, causada por la mastitis origina, en los rebaños lecheros, cuantiosas pérdidas económicas, las que justifican plenamente las inversiones en la prevención de la enfermedad. Por lo tanto, es fundamental controlar tanto el ambiente por donde transita y se aloja el rebaño, como la desinfección pre y post ordeña.

Referencias:

  • Situación de la industria láctea: producción, precios y comercio exterior, ODEPA 2020
  • Precios a productor de Leche X y XIV Región productor $/litro, ODEPA 2021
  • Sector lácteo de Chile, Indicadores 2015, INE 2015
  • Pankey, J.W., E.E. Wildman, P.A. Dreschler, J.S. Hogan. 1987. Field trial evaluation of pre-milking teat disinfection. J.Dairy Sci. 70, 867-872.
  • Philpot W. 1999. Aumento de la rentabilidad mediante el mejoramiento de la calidad de leche y la reducción de la mastitis. Curso de Perfeccionamiento Mejoramiento de la Calidad Higiénica de Leche de Pequeños Productores. Osorno. 1999. U. Chile, Fac. Cs. Veterinarias y Pecuarias; UFOCO S.A. Pp. 49-84.
  • 26. López, R.J. 2014. Mamitis bovina: definición, etiología y epidemiología de la enfermedad. Ciencia Veterinaria.
  • National Mastitis Council. Recommended Mastitis Control Program.

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