El ensilaje es una técnica de conservación de forraje, cuyo objetivo es almacenar el alimento conservando calidad y palatabilidad a un bajo costo. El ensilaje se basa en un proceso de fermentación dónde ciertas bacterias presentes en el sustrato, tienen la capacidad de convertir, bajo condiciones de anaerobiosis (sin presencia de oxigeno), carbohidratos solubles en ácido láctico y acético. Muchos factores afectan el proceso de fermentación, sin embargo, diversos estudios indican que el factor más importante que afecta la eficacia con que los forrajes son conservados, es el “grado de anaerobiosis logrado”. La rápida remoción del oxígeno desde la masa vegetal y la habilidad para prevenir la infiltración de éste durante el almacenaje y posterior apertura del silo, puede afectar profundamente la calidad del alimento. Conocida como fase de fermentación, la respiración anaeróbica puede durar varios días o semanas, dependiendo de las condiciones presentes en el momento del ensilado, ver en el cuadro 1.

Para producir un ensilaje de maíz de alta calidad nutricional, los puntos críticos que se deben manejar en todo el proceso productivo son: que el proceso de fermentación comience rápidamente en ausencia de oxígeno y con una disminución del pH en el menor tiempo, esto va a ocurrir si se siguen las siguientes premisas:

  • Ensilar en el momento óptimo (madurez de la planta y contenido de materia seca)
  • Tamaño de picado adecuado.
  • Llenado rápido del silo, sin descuidar la compactación.
  • Sellado rápido y hermético del silo. Un ensilaje bien sellado puede ser almacenado por un período prolongado de tiempo, sin perder su calidad.

Qué se debe monitorear en un ensilaje de maíz?

Materia seca: Uno de los factores más importantes a considerar al cosechar el maíz es la materia seca (MS) y es lo primero que se debe controlar. Una cosecha temprana con exceso de humedad puede provocar una pérdida considerable de nutrientes en el efluente, lo que perjudica el proceso de fermentación y el valor nutritivo del ensilaje. Si un maíz se cosecha y se ensila con más de 75% de humedad, las pérdidas de materia seca durante el almacenamiento pueden exceder del 10 al 15%. Por otro lado, retrasar la cosecha con una humedad inferior a 60% la compactación será deficiente, lo que aumenta el desarrollo de hongos y deterioro del alimento, produciéndose una reducción de la digestibilidad de la fibra y del almidón. El momento ideal para cosechar el maíz, es cuando las plantas tienen un 35% de materia seca.

La MS debe seguir en monitoreo al momento de abrir el silo yentregarlo a los animales.  La ración  se debe ir ajustando en la medida que la MS varía, pequeños cambios en el contenido de MS cambiarán el perfil de nutrientes de la ración. El no monitorear el contenido de MS y ajustar la ración, podría producir una disminución del rendimiento animal, de la eficiencia alimentaria, y un aumento de los problemas de salud animal y el costo de alimentación, disminuyendo los resultados. Existen varios métodos para cuantificar MS en el campo, sin embargo dado que cada método rápido presenta cierta incertidumbre, es recomendable que sea un laboratorio el que haga la determinación, se logrará así una mayor precisión. La determinación a través del método de secado a alta temperatura en horno por convección de aire forzado, es la mejor alternativa.

Calidad nutricional: En general, después de 3 semanas un ensilaje de maíz está en condiciones de ser muestreado y analizado en el laboratorio. Sin embargo, si bien es cierto que durante las tres primeras semanas se produce el mayor porcentaje de fermentación, es importante saber que el ácido láctico, la reducción de pH y la proteína soluble no alcanzarán los niveles máximos hasta aproximadamente cuatro meses después de ensilado el maíz y seguirán aumentando hasta los 6 meses, mientras que la digestibilidad del almidón aumentará considerablemente durante los primeros 5 a 6 meses después de ensilado, con aumentos marginales posterior a este tiempo.

El ensilaje de maíz es una buena fuente de energía y de fibra, sin embargo su calidad nutricional no sólo está dada por su composición química, ya que ésta por sí sola no es suficiente para pronosticar la calidad y rendimiento de leche o carne. También se debe considerar la digestibilidad y velocidad de pasaje del ensilaje en el rumen, así se podrá hacer un ajuste detallado de la ración. El almidón también es un nutriente clave para el ganado lechero y engorda. El conocer el contenido de almidón, la digestibilidad del almidón y la digestibilidad del FDN, son requisitos para una correcta sincronización de la ración.

Dada la inconsistencia en el tiempo de la digestibilidad del FDN y del almidón y la concentración de ácidos de fermentación, se recomienda realizar a lo menos un análisis mensual para estos parámetros y así garantizar que la ración que ingieren los animales contiene la cantidad adecuada de almidón digerible para maximizar el rendimiento.

Los métodos utilizados para evaluar la calidad del ensilaje de maíz incluyen métodos químicos como el análisis de fibras, métodos biológicos como la fermentación con liquido ruminal y métodos instrumentales como la espectroscopia de reflectancia del infrarrojo cercano (NIRS) que predice con precisión, en forma rápida y a bajo costo los nutrientes, valores in vitro de digestibilidad del FDN y almidón además de los ácidos de fermentación.

El cuadro 2 muestra el valor promedio de ensilajes de maíz analizados en el laboratorio de forrajes de Cooprinsem entre los años 2018-2020 y el rango óptimo o valor esperable para un ensilaje de buena calidad, también hay una breve reseña de las posibles causas que impiden alcanzar el óptimo esperado.

Evaluación de la fermentación: Una vez que el ensilaje ha fermentado, no se puede hacer nada para mejorar la calidad del mismo. Un análisis de fermentación, por lo tanto, es una herramienta para evaluar prácticas de manejo y de gestión ya realizadas, o prácticas actuales de extracción y su potencial efecto en el rendimiento animal. Los malos resultados deberían servir como una guía para mejorar el proceso en la próxima temporada. Los parámetros incluidos en éste análisis son: pH; N-Amoniacal como producto de la descomposición de las proteínas, causada por una lenta caída en el pH o  una acción clostridial; Ácidos de fermentación o Ácidos Grasos Volátiles (ácido láctico, ácido propiónico, ácido acético y el ácido butírico), el conocer el perfil de ácidos de fermentación proporciona una excelente evaluación de la calidad del ensilaje, en general el ácido láctico debe comprender el 65% del contenido total de ácidos de fermentación y la relación ácido láctico: ácido acético no debe ser inferior a 3:1. Altos niveles de ácido acético o butírico en cualquier tipo de silo, son indicadores de una fermentación indeseable. Aunque diferentes autores citan rangos ligeramente diferentes para los ácidos de fermentación, los valores presentados en el Cuadro 3 pueden servir como una guía.

Tamaño del picado: Influye en la calidad final del ensilaje, el material a ensilar debe tener una distribución relativa entre los distintos tamaños de partícula, permitiendo una buena compactación y conservación anaeróbica, además de proveer un buen aporte de fibra efectiva necesaria para cubrir los requerimientos del animal. Cualquier cultivo que se ensila contiene generalmente buenos niveles de FDN, pero no siempre esta fibra es efectiva, principalmente cuando se pica muy fina. La fibra efectiva es la fracción del FDN que influye en la masticación, rumia y movimientos del rumen, factores que son determinantes en la calidad composicional de la leche y el estado corporal de las vacas. La fibra efectiva puede ser determinada indirectamente, midiendo el tamaño y grado de homogeneidad de las partículas en el alimento.

Un ensilaje de maíz picado grueso, estimulará la masticación y salivación, si se compara con un ensilaje finamente picado. Sin embargo, habrá problemas en la compactación al momento del llenado del silo, tendrá menos capas de granos de maíz y trozos de mazorca más grandes, esto a su vez ocasionará la selección y posiblemente el rechazo de los animales al momento de alimentarse. Por lo tanto, la longitud del corte debe ajustarse para proporcionar partículas de ensilaje más grandes, al tiempo que se minimice la cantidad de mazorcas grandes y grano entero. Por otro lado, la madurez de los granos de maíz también se debe considerar al momento del picado, ya que granos secos requieren de un mayor procesamiento, que permita romper la cubierta de la semilla y así maximizar la digestibilidad del almidón.

El Separador de Partículas de Forrajes de Penn State es una herramienta para determinar cuantitativamente el tamaño de las partículas de forrajes y raciones total mezcladas. Consta de 3 bandejas con perforaciones estandarizadas de distintos tamaños (tipo tamices) donde pasa la muestra, y 1 bandeja de fondo. Si el ensilaje de maíz es el único forraje, al menos un 8 por ciento de las partículas debieran estar en la criba superior del separador, comparado a un mínimo de 3 por ciento cuando el ensilaje de maíz no es el único forraje (cuadro 4).

Presencia de Micotoxinas: Ciertos hongos presentes en el ensilaje producen estos compuestos tóxicos, que pueden ocasionar problemas importantes en la salud de los animales, lo que se traducirá en una merma en la producción. La presencia de hongos es indicador de que el ensilaje contiene un alto contenido de materia seca o que las prácticas de preparación y sellado fueron deficientes. En la zona sur, por condiciones climáticas y ambientales (baja T° y alta humedad) los hongos que mayormente se pueden encontrar en el cultivo y en el ensilaje de maíz pertenecen al género Fusarium, que producen las micotoxinas DON, T-2 y Zearalenona. En el mercado existen técnicas analíticas rápidas que permiten llevar un monitoreo constante y dar una respuesta oportuna, antes de abrir el silo, en la apertura y posterior entrega a los animales. El costo del análisis puede ser una limitante, pero podría ser insignificante en comparación con las consecuencias económicas por merma en la producción y el daño a la salud de los animales.

Otros indicadores que se pueden utilizar para complementar la evaluación y el monitoreo del ensilaje de maíz incluyen: Temperatura: Alta temperatura en el silo es sinónimo directo de oxigeno presente y microorganismos indeseables. Esto ocurre generalmente cuando el silo se llenó lentamente, la compactación no fue suficiente o el plástico usado es de mala calidad y se rompe. También puede ocurrir cuando el material a ensilar está demasiado seco o el tamaño de picado es muy grande. Olor: La presencia de olores en un ensilaje puede ser muy variada y va a depender del tipo de fermentación que ocurrió. Un olor acético o vinagre se produce cuando prevalecen bacterias que transforman los azucares en ácido acético; el olor a alcohol indica una fermentación dominada por levaduras, que transforman los azucares en alcohol: olor acaramelado, atabacado o quemado, está relacionado con altas temperaturas. Un silo de buena calidad debe tener un olor agradable y suave. Color: Un color marrón oscuro o negro se puede observar en un silo de maíz atípico, y es un indicador de daño por alta temperatura, asociado a una mala compactación, tamaño del picado grande o forrajes con bajo contenido de humedad, que facilitan la presencia de oxígeno y por lo tanto una fermentación inadecuada. Un silo de buena calidad debe tener un color verde a verde amarillo.

Muestreo: Todos los métodos para medir la calidad del ensilaje de maíz requieren que la muestra que se analiza, sea representativa del ensilaje que se ofrece al animal, la clave para lograr esto es el muestreo, el 80% del error analítico está asociado a éste factor. En el silo cerrado lo importante es tomar muestras en forma aleatoria en toda su extensión, tratando de llegar lo más profundo que se pueda a lo menos 1,5 metros y más si se tiene un barreno calador adecuado. Se debe considerar además eliminar los primeros 20 cm del silo, ya que esta primera capa está en contacto con la película de oxigeno que se puede formar inmediatamente bajo el plástico y que podría alterar el resultado analítico. Una vez abierto, en la cara del silo se debe tomar muestras aleatorias a distintas alturas, descartando los primeros 5 cm (contacto con oxígeno), lo ideal es obtener muestras donde el ensilaje no esté sucio o alterado (color oscuro) y del sector que se cortó recientemente. La muestra debe homogeneizarse y embalarse en una bolsa plástica bien sellada con el fin de eliminar todo el oxígeno posible, para mantener así la condición anaeróbica del ensilaje y enviarse al laboratorio lo antes posible, lo ideal es transportarlas con frío evitando la exposición a altas temperaturas, para reducir el deterioro. En general una muestra de forraje fresco que fue tomada durante el llenado del silo, debe secarse inmediatamente en horno de convección de aire forzado, para reducir las pérdidas debidas a la respiración de azúcares, lo que podría resultar en una sobrestimación de los nutrientes restantes. Las muestras no se deben congelar, ya que el contenido de fibra aumenta artificialmente durante el proceso de descongelado, debido a la condensación de la proteína soluble con otros compuestos.

Para la evaluación de micotoxinas el muestreo representativo es fundamental, dado que los hongos pueden producir cantidades muy grandes de micotoxinas en lugares pequeños no uniformes. Las muestras deben enviarse al laboratorio lo más rápido posible, ya que se pueden formar micotoxinas si se deja calentar o si se expone al oxígeno.

Para hacer el monitoreo de su ensilaje de maíz contáctese al Laboratorio de Forrajes de Cooprinsem y solicite que un técnico especializado vaya a su campo a tomar la muestra. Con tecnología NIRS ofrecemos una completa evaluación nutricional y de fermentación, determinación de la digestibilidad de la fibra y del almidón, además tenemos a disposición la bandeja para medir el tamaño de partícula, y contamos con un análisis rápido de micotoxinas a través del diagnóstico de ensayo inmunocromatográfico. Nuestro tiempo de respuesta para el análisis es de 24 a 48 horas desde recepcionada la muestra en el laboratorio.

Servicio de pesaje móvil

Contamos también con una novedosa herramienta de pesaje móvil en terreno, éste servicio consiste en un practico carro báscula, que permite sectorizar puntos de muestreo para hacer representativo el valor de tonelaje verde generado por hectárea. El carro cuenta con volteo autónomo lo que independiza su faena de las del contratista y no retrasa la labor de cosecha de maíz.

Utilice la pauta que a continuación se entrega y así podrá evaluar la calidad de su ensilaje de maíz según sus características físico-organolépticas. Esta es una herramienta que le ayudará a complementar el análisis químico y biológico o instrumental de laboratorio, facilitando su interpretación.