El riego y su evolución de la mano de la tecnología

La agricultura ha pasado por diversas etapas en su desarrollo, desde la revolución 1.0 con el uso del arado, revolución industrial y posteriormente la agricultura de precisión, hasta la agricultura 4.0 o revolución asociada al uso de inteligencia artificial, big data y el internet de las plantas. De esta forma, se incorpora el uso de tecnologías a la visión de apuntar a una agricultura más sostenible, productiva, amigable con el medio ambiente, y que pueda responder a los desafíos de seguridad alimentaria tanto local como globalmente. La introducción de tecnologías de precisión dentro de las actividades normales de la agricultura involucra inversiones adicionales, entonces ¿donde está el impacto y el beneficio?

En una encuesta MINAGRI-FIA (2021) se consultó a agricultores sobre la adopción de tecnologías, el 90% confirmó que su integración permitió mejorar la capacidad de gestión y del proceso productivo, aumentando la eficiencia del uso de los recursos. En la mayoría de los casos el uso de herramientas como sensores de humedad, sistemas de telemetría y monitoreo como imágenes satelitales o drones ayudan a disminuir hasta en 30% el uso del agua, ahorrando energía y disponer de más recursos, como por ejemplo la mano de obra. En otros casos, se ha visto que los resultados se expresan en una disminución de costos de operación, aumento de la eficiencia de aplicaciones, mejora de la calidad y rendimiento de los productos y reducción del impacto medioambiental negativo. Con un uso eficiente de las tecnologías de la información es posible obtener ventajas económicamente competitivas y sustentables en el tiempo, pero es necesario encontrar las soluciones adecuadas para los niveles de producción, requerimientos de cada cultivo y procedimientos acertados que nos aseguren tal ventaja.

Entendiendo el contexto. El agua como recurso natural escaso.  

El agua es un recurso escaso, y de vital importancia para la producción agrícola. El año recién pasado, se cumplieron 13 años de sequía, debido a la disminución de las precipitaciones, calentamiento global, alza de las temperaturas entre otros factores. En la zona sur de Chile para la temporada 2021, se alcanzó un déficit de precipitaciones del 37% en Temuco, Valdivia y Osorno con un 46% y 41% respectivamente comparados con un año normal. En este contexto de escasez hídrica es que la industria agrícola a debido implementar tecnología adecuada para dar uso eficiente a este recurso. Los cambios en los ciclos de lluvia a impulsado a la industria a incorporar cada vez más riego tecnificado, y junto a esto tecnologías y herramientas que ayudan a gestionar de mejor forma el riego en praderas.

INSTAWEATHER PLUS

La extracción de agua del suelo por parte de la planta se rige por la demanda hídrica atmosférica, la evapotranspiración es uno de los principales componentes de esta demanda, por lo que su cuantificación es de gran relevancia para estimar las necesidades de riego. Por esto, un riego inteligente es un riego basado en la demanda hídrica del cultivo o pradera según las características y condiciones climáticas, etapa fenológica y capacidad de retención del suelo. La estación meteorológica INSTAWEATHER PLUS es un equipo de medición autónomo, que permite acceder a información relevante histórica y variables en tiempo real fundamental para el sector agrícola. Precipitación y su dispersión anual, máximos diarios de lluvia, condiciones térmicas como temperaturas mínimas y máximas, episodios de heladas, dirección y velocidad de viento, radiación solar, evapotranspiración entre otras. Estos equipos entregan alertas agroclimáticas e informes automáticos de manera de poder obtener información relevante del campo en el momento oportuno.

INSTASOIL

El objetivo de INSTASOIL es minimizar la cantidad de agua usada o maximizar la eficiencia de su uso.  El uso de estos sensores de suelo especiales para cultivos y praderas con medición continua permiten el monitoreo de la humedad y temperatura del suelo. De esta manera se puede revisar el momento específico en que se aplica el agua, además de poder hacer seguimiento al movimiento del agua en el suelo y así revisar como va disminuyendo a medida que se absorbe por la planta dentro de la zona radicular. Finalmente, gracias a la metodología de uso específica para cada punto de medición, se determina un umbral de humedad de suelo, con lo que se define el momento correcto para reponer y regar nuevamente. En estudios de casos, se ha visto una disminución del uso del agua en un 30%, lo que se traduce en menor uso de mano de obra, energía, y en poder usar esa agua ahorrada en otro sector o unidad productiva. De manera general, se ha observado que, en la zona sur de riego en Chile, existe un uso excesivo de riego. Esto se traduce en una disminución del potencial productivo de la planta, que, al verse ahogada, se estresa en búsqueda de oxígeno, consumiendo mayor energía y consecuentemente disminuyendo su tasa de crecimiento diaria. Una correcta medición y seguimiento de los tiempos y frecuencias de riego nos ayudarán a evitar estas pérdidas de eficiencia. Riegos correctos evitarán no solo perder agua como escorrentía superficial y drenaje profundo, sino también fertilizantes, insumos de gran preocupación por su uso correcto y eficiente.

En conclusión el uso combinado de estas herramientas permiten a los agricultores basar sus decisiones de riego y de recursos en información específica, en el momento correcto. De esta manera avanzaremos de la mano de la tecnología y la información a gestionar de mejor forma recursos, disminuir nuestras perdidas, producir más con menos y así tener una agricultura más verde, sostenible y competitiva.

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