Una de las grandes interrogantes de todo productor lechero es como poder aumentar la eficiencia dentro de la sala de ordeño y alcanzar el máximo rendimiento posible.

Factores que determinan la eficiencia

Uno de los factores más grandes es la sala de ordeño, la cual seguramente es la mayor inversión estructural del plantel lechero. La elección de un determinado tipo de sala, así como el número de unidades que se necesitan, es una labor que debe llevarse a cabo de forma detallada y meticulosa para así llegar a la mejor solución. Esta elección puede marcar la diferencia en términos de eficiencia, eficacia, productividad y rentabilidad.  Por ende es muy importante saber cuáles son los factores que determinan el rendimiento óptimo de una sala y evaluar su eficiencia, a fin de que pueda mantenerse en un buen nivel de competitividad en la industria. El rendimiento de una sala de ordeño está dado por la cantidad de vacas que pueden ser ordeñadas en un periodo de tiempo y con la mejor calidad de leche posible, por ende hay factores como los ordeñadores, equipos de ordeño, cantidad de animales, infraestructura y diseño de la sala, que son de vital importancia.

Para poder lograr una correcta medición del rendimiento en sala y analizar cada proceso, es necesario realizar un estudio de tiempos, con el cual se puedan recolectar diferentes datos que permitan evaluar cada momento en la rutina de trabajo, dichos tiempos incluyen: entrada de las vacas, preparación, colocación de las unidades de ordeña, recolocación de las mismas, retirado de las unidades, dipping de pezones, salida de las vacas, tiempo dedicado a actividades misceláneas y el tiempo de ocio del operador. En relación a esto, el ordeño es la labor que demanda mayor tiempo, por lo que el aumento de la productividad en esta área tiene un gran efecto en mejorar la eficiencia de la mano de obra. 

El rendimiento puede verse afectado por factores de diferente origen, como por ejemplo: el tipo, tamaño y capacidad de la sala, la cantidad de puestos, diseño de las entradas, salidas, patio de espera, retiradores automáticos, por otro lado, el manejo, rutina de ordeño, cantidad de operadores, duración y frecuencia de la actividad, también lo afectan.

La optimización de la eficiencia de ordeño contribuye notoriamente a la rentabilidad de una lechería, y este aspecto es muy importante debido a que, actualmente a nivel mundial y nacional, hay un crecimiento constante del tamaño de los rebaños, lo que obliga a ordeñar cada vez más vacas en menos tiempo, compatibilizando su mejoramiento con la obtención de leche de alta calidad. Sin embargo se debe tener presente que las decisiones concernientes a la selección y operación de una sala de ordeña, son a veces las más complicadas que un productor lechero puede enfrentar. En general en nuestra región cuando se encara la construcción de una lechería o bien la implementación de nuevas tecnologías, no siempre se tiene en cuenta que se trata de una inversión a largo plazo, la cual va a ser utilizada al menos dos veces por día, los 365 días del año durante muchos años.

Métodos para medir la eficiencia de rendimiento en una sala de ordeño

Para poder evaluar cada uno de los aspectos, actualmente hay servicios que pueden entregar resultados reales y actualizados, los que le ayudarán a tomar la decisión correcta y así poder aumentar la eficiencia en su sala de ordeño. La revisión de parámetros de eficiencia consiste en el registro y análisis de los distintos tiempos de la rutina, comparándolos con los estándares establecidos para el tipo de sala (resumen de más de 170 salas evaluadas en Chile en los últimos 5 años), además de caracterizar algunos aspectos generales del sistema de producción, con la finalidad de detectar los distintos puntos que puedan representar una piedra de tope para alcanzar el máximo rendimiento teórico. Esto se realiza a través de un instrumento especial diseñado por DeLaval denominado VPR200, que registra todas las actividades que los operarios realizan en una ordeña.  Además de establecer con este tipo de estudios el rendimiento real de la sala, a través de la evaluación, se pueden describir con precisión los tiempos empleados en cada actividad. Con estos datos, la rutina puede ser evaluada, simulada y medido el real impacto de los cambios.

El VPR200 es una poderosa tablet que puede ejecutar gran variedad de aplicaciones de servicios de asesoramiento. Es una herramienta que permite mediante diferentes sensores inalámbricos poder realizar mediciones en diferentes puntos sin tener que ir y regresar. Así los datos son ingresados al sistema, generando un informe en base a tablas y gráficos que se muestran de forma muy clara.

PASS (Parlor Analysis and Simulation System), es un estudio de eficiencia de la sala de ordeña realizado con el VPR200, es una herramienta orientada a la recolección de datos de los distintos tiempos de la rutina de ordeña, y su análisis automático, comparándolo con los estándares dados para el tipo de sala que se está analizando, tiene como objetivo detectar falencias y optimizar la eficiencia del ordeño, como por ejemplo disminuir el tiempo de las vacas en la sala, menor tiempo de funcionamiento del equipo, evitar actividades dentro de la rutina que puedan afectar la calidad de la leche, etc. Dentro de los beneficios que puede entregar este chequeo está el incremento de alrededor de un 5% en la producción, reducción del estrés de las vacas y aumentar el rendimiento de la sala hasta en un 30%.

Parámetros a medir

1. Vacas/hora/sala: Es la cantidad total de vacas que pasan por la sala de ordeño en una hora (figura 1), a su vez este indicador se puede dividir en 3 formas distintas de medición (figura 2), tales son tiempo de tarea, tiempo de ordeña y tiempo sin distracción. Estas mediciones se ven influenciadas por el número de puestos, tipos de sala, y unidades de ordeña por operador

2. Vacas/hora/ordeñador y Litros/hora/ordeñador: Tal como lo explica su nombre mide la cantidad de vacas y/o litros por hora según cada ordeñador, esta medición es un muy buen indicador del uso de la mano de obra

3. Vacas/hora/puesto: Es el único factor que nos permite realizar la comparación entre salas que tienen diferente tamaño (figura 3).

4.  Vacas/hora/unidad: Indica el uso eficiente de cada unidad de ordeño de la sala (figura 4).

Mejorando el rendimiento con tecnología

Es importante analizar como nuevas implementaciones en la sala de ordeña pueden optimizar el rendimiento, con el fin de poder garantizar una materia prima de calidad y una buena salud mamaria. La producción lechera es un negocio que está sometido  a constantes cambios, lo que requiere de soluciones que ayuden a simplificar al máximo cada una de las áreas.

• Retiradores automáticos: Permite al ordeñador enfocarse en la rutina y evitar vicios en el ordeño. Los ordeñadores ya no ocupan tanto tiempo en retirar la unidad, lo que les da la opción de manejar una mayor cantidad de puestos de ordeña, aumentando así considerablemente el rendimiento de vacas/hora/ordeñador. Por otra parte el retirador permitirá manejar de mejor forma los niveles de vacío y pulsado.

• Salidas rápidas: Una salida rápida nos permitirá aumentar la eficiencia (figura 5), ya que se liberan simultáneamente todas las vacas de un lado de la sala hacia un pasillo de salida, esto tiene efecto positivo sobre el tiempo que pierden los ordeñadores al retirar las vacas.

• Portones de arreo: Si bien esta tecnología tiene como objetivo disminuir el tiempo empleado por los ordeñadores en entrar vacas, va muy asociada a la luminosidad y las entradas instaladas en la sala (figura 6), por otro lado, un patio rectangular indica mejores resultados y optimiza el tiempo de ingreso. (figura 6).

Una vez que los índices están establecidos y los pasos a seguir están claros, es importante transmitir la información a los operarios. Si las indicaciones que se hacen a los ordeñadores se respaldan con datos numéricos, estos estarán más involucrados en los procesos de mejora. En resumen el proceso no es estático, debe haber un seguimiento continuo de los movimientos en la sala de ordeño, innovar con la tecnología que tengamos a nuestro alcance, analizar los datos obtenidos para ver en qué dirección modificar la rutina y los tiempos y comprobar el trabajo con los ordeñadores. Finalmente no hay que olvidar que en la sala de ordeño hay un factor tecnológico del que debemos extraer el máximo de información y un factor humano que es necesario controlar y evaluar.

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