En la presente temporada 2020 2021 un importante número de publicaciones e información ha sido presentada en los medios y redes sociales, informando de la presencia de larvas en frutos de cerezos, arándanos y frambuesas en la zona sur de Chile, incluyendo principalmente las regiones del Bio Bio, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos. Se trata de la mosca de alas manchadas o mosca del vinagre, conocida en el mundo científico como Drosophila suzukii. Esta mosca es originaria de Asia e ingresó a Chile en el año 2017, siendo reportada por primera vez en la comuna de Villarrica, Región de La Araucanía.

La importancia de este insecto no radica en el macho sino en la hembra, la cual no posee manchas en las alas, pero si una estructura especializada para poner sus huevos llamado aparato ovipositor, el cual se caracteriza por su dureza y forma peculiar tipo sierra. Gracias a este ovipositor la hembra puede cortar la piel de la fruta para poner sus huevos a partir del estado de pinta, siendo frutos como cerezas, berries (arándanos, frambuesas, frutillas, moras), zarzaparrilla, uvas, guindo, murta, ciruelo, durazno y todo aquel fruto de piel blanda, sus predilectos para ponerlos. El daño que causa la hembra de suzukii al poner sus huevos no solo genera heridas en la fruta, sino que también permite desarrollar su ciclo de vida en su interior, razón por la cual es que encontramos huevos, larvas y pupas dentro de éstos.

En nuestro país, fue el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) quien detectó la presencia de esta mosca, desarrollando una gran red de monitoreo y seguimiento de este insecto durante las temporadas siguientes. Gracias a dichos monitoreos y estrategias de contención desarrolladas por el SAG, hoy en día el nivel poblacional de la mosca es más bajo de lo que pudiera haber sido a la fecha. Hoy en día en Chile, Drosophila suzukii se encuentra bajo la categoría de plaga presente con distribución restringida. De acuerdo al sitio www.sag.cl, las regiones donde se encuentra presente esta plaga son Coquimbo, Valparaíso, RM, O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.

A continuación, se muestra los resultados de la red de monitoreo Drosoalert en la cual participan diferentes entes privados y públicos (Comité de los arándanos, Corfo, Biofuturo), la cual comprende la información obtenida del monitoreo de trampas taxonómicas en ocho predios pilotos ubicados desde La Región del Bío Bío a Los Lagos, desde diciembre 2018 a la fecha.

Manejo integrado Drosophila suzukii (Matsumura)

Hasta la fecha existen dos situaciones totalmente diferentes respecto a la presencia de esta plaga en nuestro país. Por una parte, están los huertos comerciales de fruta, quienes conocen de la presencia de la mosca y el daño que causa, por lo cual desarrollan estrategias integrales de monitoreo, manejo y control para reducir su presencia y evitar pérdidas económicas. Pero, por otra parte, existen aquellos huertos caseros, árboles frutales aislados y matorrales bordeando zonas urbanas y rurales donde no existe control alguno durante la producción de fruta, y los cuales se presentan hoy en día como los principales focos de riesgo para el establecimiento y reproducción de la mosca. En este sentido, la mayoría de los reportes ciudadanos realizados en redes sociales están asociados a la presencia de larvas en huertos caseros, arboles de cereza en los patios, plantas de arándano, frutilla y frambuesa sin manejo, donde sus dueños publican la presencia del daño. Desde el punto de vista de manejo y control, estos focos son sin lugar a duda los puntos más riesgosos que gatillarán un aumento de la población en las próximas temporadas, y sobre los cuales hay que enfocarse.

Una de las principales interrogantes que existe en torno a la presencia de esta plaga es si el consumo de fruta con larvas en su interior pudiera causar daño a las personas. Hasta ahora no se han reportado en nuestro país o en el mundo síntomas o problemas asociados al consumo de frutas infestadas con larva de esta mosca, por lo que se deduce que el daño queda entonces restringido a un problema estético y productivo de importancia económica.

El escenario para productores de frambuesa y frutillas, donde la fruta se comercializa a nivel regional y nacional, no es mucho más alentador, ya que se ha observado que la fruta comienza a ser afectada antes de maduración, y por lo tanto, los periodos de postcosecha son más reducidos. La vida de postcosecha de la fruta es más corta producto de la herida causada por la hembra en la piel del fruto al poner el huevo, lo que causa pudriciones y ablandamiento de la fruta en general. Al respecto, el llamado es a aquellos productores de fruta que no realizan control químico a sus huertos, o que no cuentan con una estrategia específica para el control de esta mosca, a realizar cosechas tempranas y frecuentes de manera que no quede fruta disponible para que la hembra ponga sus huevos.

Control Cultural

Se entiende por control cultural la reducción de las poblaciones de una plaga (en este caso Drosophila suzukii), por medio del desarrollo de prácticas habituales de cultivo, en donde se modifican algunas labores o se evitan otras, y que vuelven desfavorable el medio (lugar de cultivo) para el desarrollo de la plaga, o directamente eliminan parte de la población del insecto. Ejemplos: Medidas profilácticas o de limpieza, como remoción y destrucción de residuos de cosecha, eliminación de malezas o plantas que sirven de lugar de cobijo o reservorio para la plaga; labores del suelo que puede destruir mecánicamente insectos que allí se encuentren; uso de plantas resistentes a la plaga; poda y raleo de frutos; etc.

Para este plan, el control cultural se aplicará en huertos o áreas de procesamiento de fruta hospedante y en los lugares colindantes y/o periféricos a los sectores mencionados, y consiste en el desarrollo de las siguientes medidas:

1. Retiro y eliminación de toda la fruta sobre madura o no cosechada que se encuentre como remanente en el árbol o en el suelo. La eliminación puede ser mediante enterramiento, solarización, calentamiento o incineración en el mismo predio o en un lugar cercano, y tiene como propósito eliminar posibles huevos, larvas y pupas que eventualmente pudieran estar presentes en el fruto.

2. Considerar la instalación de plantas olfativas (kairomonas) con acción repelente e insecticida en sectores perimetrales del huerto, ejemplo: Menta piperita; crisantemo, lavanda, piretro; ají y tomatillo

3. Destrucción de los subproductos que se generen por el proceso de industrialización de la fruta, lo que deberá ser realizado idealmente en el mismo predio o en un lugar cercano. Se entenderá por destrucción de los frutos el enterrarlos, solarizarlos, calentarlos o incinerarlos. Los desechos, previo a su destrucción, deben quedar bajo cubierta, de ninguna forma al aire libre.

4. Realizar, cuando el cultivo lo permita, podas de saneamiento que aseguren un adecuado flujo de aire y llegada de sol al interior del follaje de la planta/árbol. (Por ejemplo: realizar podas de canopia invernales o de verano).

5. Eliminación de malezas y plantas silvestres que tengan frutos potencialmente hospedantes que se encuentren al interior del predio, huerto o lugar de procesamiento de fruta hospedante, o en áreas colindantes. Esta actividad debe realizarse con mucha precaución, ya que una eliminación masiva de este tipo de hospedantes (que en Chile aún no tenemos identificados) puede provocar que el insecto se vea “forzado” a invadir e infestar fruta de huertos comerciales.

6. Si el huerto usa cobertura vegetal entre hileras, el pasto se debe mantener a la menor altura posible para evitar áreas de refugio para la plaga.

7. Se debe procurar efectuar prácticas de manejo que mantengan o tiendan a generar condiciones de baja humedad relativa al interior del predio. En este sentido, es importante realizar el riego evitando la formación de pozas (charcos) de agua en el huerto (ideal es el riego por goteo); permitir una pronta evacuación de las aguas lluvia para evitar su apozamiento.

8. En los lugares donde se procesa fruta hospedante, y hay ingreso de fruta fresca recién cosechada, se debe realizar en forma inmediata una evaluación de su calidad y eliminar la que se encuentra en mal estado.

9. En los lugares donde se procesa fruta hospedante, el desecho de fruta debe mantenerse en un lugar cerrado y eliminarse o destruirse para evitar que sirva como fuente de alimentación de la plaga y aumente el nivel poblacional del insecto en el recinto.

10. Se sugiere eliminación de flora perimetral hospedera de plaga: Zarzamora, arrayan; maqui; rosa mosqueta.

Control Mecánico

Comprende la instalación de trampas en el perímetro y al interior del huerto con el objetivo de disminuir población de Drosophila suzukii capturando insectos adultos.

El retiro de capturas y cambio de cebos es cada 15 días en pre-cosecha y 7 días en cosecha.

Finalmente se puede concluir que la temporada 2020-2021 para el rubro frutícola en la zona sur tomaron todas las medidas pertinentes para mantener controlada la plaga de Drosophila suzukii, y obtener una fruta de calidad. Pero uno de los principales problemas es la falta de información que se entrega a la población, que lleva a una falta de conocimiento para tomar medidas de control oportunamente, ya que se dan cuenta cuando la plaga está presente en sus árboles ya sea frutos con hongos o visiblemente deteriorada donde solo se podrán tomar medidas curativas como por ejemplo eliminación de la fruta infectada.