Alimentación e Higiene

Los Alimentadores automáticos pueden ofrecer ventajas en la crianza de terneras, incluyendo mejores tasas de crecimiento, entrega de leche más pareja a través del tiempo y reduciendo la posibilidad de error. Sin embargo, la utilización de esta tecnología nos enfrenta a  desafíos en su manejo: saber como sacarle provecho a la máquina, el manejo de su higiene, y el lugar donde se ubica, para evitar y controlar la diseminación de enfermedades.

Elección del sustituto ideal para el alimentador

Existen algunas variables a tomar en cuenta,no solo por afectar el desempeño del alimentador, si no también afectar la correcta crianza de las terneras.

Son mas importantes los ingredientes que se utilizan en la fabricación del sustituto lácteo, que el proceso de manufactura.

Puntos importantes a considerar:

• Que el sustituto presente una homogeneidad en cuanto a la producción de las distintas partidas.

•  Tenga una granulometría y humedad apropiada para que el polvo pueda pasar a través del sinfín sin aglomerarse.

•  Tenga una temperatura de mezclado apropiada para el alimentador, como regla general la temperatura de mezclado es similar a la temperatura de alimentación en los alimentadores. Se recomienda no utilizar sustitutos que recomienden altas temperaturas de mezclado (sobre 60 °C), principalmente por la dilución de los ingredientes grasos presentes en la fórmula.

Limpieza, sanitización y mantención

Aunque la mayoría de los alimentadores automáticos han sido diseñados para que no requieran una mantención periódica automatizando algunos procesos, siempre hay algunas medidas de rutina que son necesarias a tomar en cuenta.

La limpieza de estos equipos viene semiautomatizada con sistemas CIP (limpieza sin necesidad de desarmar el equipo) en donde a pesar de que gran parte lo hace el equipo (una o dos veces al día), también existe la necesidad de limpiar algunas partes de forma manual cuando sea necesario (vaso mezclador, chupetes o tetinas, etc.).

Recomendaciones para la limpieza y mantención del alimentador automático

•   Usar un detergente apropiado; la mejor opción es un detergente alcalino clorado y que tenga una buena actividad a la temperatura máxima que entrega el calentador del alimentador. En la practica el detergente debería tener buena acción con temperaturas tan bajas como 30 ºC.

•  La cantidad de detergente dependerá de la calidad del agua, a peor calidad de agua se recomienda aumentar la cantidad de detergente a utilizar.

• Chequear la salida de la tolva de almacenamiento del sustituto (sinfín), buscar que no exista aglomeración que entorpezca el flujo del sustituto.

•  Chequear regularmente las mangueras de succión y los chupetes, estos lugares son perfectos para el crecimiento de bacterias peligrosas para los terneros.  Para remover las probables capas de Biofilm que puedan generarse se recomienda realizar rutinariamente, adicional a la limpieza CIP, una limpieza manual de estas piezas.

•  Para evitar el crecimiento de hongos y bacterias, las tetinas deben ser removidas y limpiadas con una solución sanitizante; estos pueden desarrollarse incluso en un periodo de solo horas.

•  Para extender la vida útil  de las tetinas se recomienda rotar diariamente su posición, esto se puede realizar marcando la última posición en cada pieza y girándola a razón de ¼ por día en dirección a las manillas del reloj.

• Se debe chequear regularmente el proceso de limpieza CIP, la regla general es: si es necesario realizar una limpieza manual, esta se debe realizar bajo la premisa: “si se ve sucio, es probable que lo esté”.

•  Se debe chequear como mínimo dos veces al mes la calibración de la entrega del sustituto (concentración deseada), temperatura del agua (tanto de mezcla del sustituto como de entrega a la ternera), funcionamiento de la programación y/o esquema de alimentación programado (ad libitum, destete precoz, etc.)

•  Por último, realizar las mantenciones programadas bajo las recomendaciones del fabricante y con los servicios técnicos autorizados por la marca, si bien los alimentadores funcionan de forma similar, cada marca tiene su tecnología y es necesario prestarle atención especializada.

PROTOCOLO DE LIMPIEZA MANUAL

(Aplica para alimentadores y utensilios de alimentación tradicional)

•  Enjuagar todos los utensilios del equipo con agua tibia (43 ºC), removiendo el material orgánico antes del lavado.

•  Sumergir los utensilios o partes del equipo a lavar en agua caliente (60 ºC) con un detergente alcalino clorado al 1% por 20-30 minutos.

•  Lavar vigorosamente con un cepillo por 1-2 minutos, botellas y baldes pueden ser lavados con lavaloza de tipo industrial. Las Tetinas deben ser lavadas y cepilladas de forma separada.

•  Para controlar la formación de piedra de leche enjuagar por 5 minutos, una o dos veces por semana, el equipo y demás utensilios con una solución de dióxido de cloro, a una concentración de 50 ppm disuelto en agua tibia (43 ºC) , posteriormente enjuagar el equipo y/o utensilios con una solución ácida de pH 3-4.

•  Aplicar con aerosol (interna y externamente) una solución de 50 ppm de dióxido de cloro mínimo 2 horas antes del uso, permitir a lo menos 60 segundos de contacto.

•  En el caso de los vasos mezcladores de las maquinas alimentadoras, se deben limpiar de forma rutinaria utilizando detergentes alcalino-clorados con agua tibia para eliminar los posibles Biofilm presentes.

Referencia protocolo: Automatic calf feeder Handbook, Milk Specialties global 2019.

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