VEL (Valor Económico Lechero) es el primer índice de selección desarrollado a nivel nacional por Cooprinsem, con el fin de incrementar el desempeño económico de bovinos lecheros. Su utilización permite mejorar, de manera simultánea, siete caracteres de importancia económica, expresando el valor genético de un individuo (macho o hembra) en miles de pesos chilenos. Las características incluidas en el índice se pueden agrupar en productivas y funcionales. Las primeras apuntan a elevar el ingreso, mientras que el segundo grupo incluye caracteres cuyo mejoramiento se orienta a disminuir costos de producción.

Figura 1

En abril se realizó la evaluación genética de otoño 2020, considerando 18.270 toros y 937.851 vacas, provenientes de El componente productivo de VEL es responsable del 58% del énfasis de selección. Esta fracción del índice aplica ponderadores a los valores genéticos del animal (PTA) para producción de leche, grasa y proteína. Es importante indicar que la magnitud de los mismos representa la valoración económica que les otorga la industria nacional a través de sus pautas de pago. En consecuencia, la utilización de VEL, como herramienta de selección, incrementa simultáneamente  producción y contenido de sólidos lácteos (componentes), maximizando la respuesta económica.

A su vez, el 42% restante de la presión de selección ejercida por el índice se realiza a través de cuatro características funcionales: longevidad, salud mamaria, lapso interparto y edad al primer parto. De acuerdo a lo antes indicado, los animales de mayor VEL poseen un más elevado potencial genético para mejorar la eficiencia económica, el cual transmitirán a su descendencia. Dicha superioridad se expresará en el nivel productivo de cada una de las lactancias de sus hijas, las que además, tenderán a ser más longevas, más fértiles y expresarán mayor resistencia a la mastitis.   

Valores VEL de vacas en Control Lechero Cooprinsem

De acuerdo a información otorgada por el Departamento de Control Lechero de Cooprinsem, a marzo de 2020 se registraban un total de 213.463 vacas activas, con valores VEL promedio, mínimo y máximo de – 4, – 186 y 256, respectivamente. La Figura 1 muestra la distribución normal de dichos valores, donde el eje horizontal los representa ordenados, de izquierda a derecha, de menor a mayor. Por otra parte, el eje vertical ilustra la frecuencia de los mismos a través de toda la distribución. Como se aprecia, el grueso de los animales se distribuye en torno al promedio, disminuyendo su frecuencia en la medida que se sitúan muy por bajo o sobre la media. Una forma  precisa de evaluar la dispersión es mediante la Desviación Estándar. Este parámetro alcanzó un valor VEL de 44. Dadas las propiedades de toda distribución normal, es factible indicar que, aproximadamente, un 68% de las vacas poseen un valor VEL que oscila entre -48 y 40. Así mismo, es posible inferir que el 16% superior de la población (VEL > 40) alcanza un valor VEL promedio de 63.

Figura 2

La Figura 2 presenta otras características de la distribución de los valores VEL en la población de vacas activas. Así por ejemplo, de dicha figura se desprende que el 30% superior de la población posee un valor VEL mayor que 19 y que esta proporción (P= 0,3) alcanza un VEL promedio de 47. De igual forma, puede inferirse que el 5% superior de la población (P= 0,05) posee valores VEL mayores que 69 y que el promedio de los animales ubicados en dicho segmento es 85.

Cuando una determinada proporción de vacas se utiliza para engendrar las futuras hembras del rebaño, el conocer la distribución de los valores de VEL es útil para establecer la Intensidad de Selección ha aplicar.

Cuadro 1

La Intensidad de Selección representa la superioridad de los animales seleccionados, respecto del promedio poblacional, expresada en unidades de desviación estándar. Como se ilustra en el Cuadro 1, la proporción de vacas seleccionadas (Ps) depende directamente de la Tasa de Reemplazo (T.R.). Conforme la T.R. aumenta, la proporción de vacas seleccionadas también se incrementa; mientras la Intensidad de Selección disminuye. A modo de ejemplo, la Figura 3 ilustra la situación de un rebaño con una T.R. de 30%. En este caso, dado que al usar semen convencional la mitad de la progenie es macho y considerando que existen mermas reproductivas, es necesario destinar un 72% de las hembras para dejar descendencia que sirva como remplazo. Suponiendo que las hembras madres debiesen ser las de VEL más elevado, la Intensidad de Selección aplicada será de 0,47. Es decir, el VEL promedio de los animales seleccionados estará 0,47 desviaciones estándar sobre la media poblacional (VEL= 16,7).  Con una T.R. de 40% (Cuadro 1) es necesario seleccionar como madres el 96% de las hembras disponibles y, en este caso, la intensidad de selección es mínima (0,09).

Los antecedentes descritos con anterioridad permiten inferir el fuerte impacto que, en términos de presión de selección, puede tener el uso de semen sexado. En este caso, sólo se requerirá destinar la mitad de las hembras para satisfacer una determinada T.R. y, por consiguiente, la Intensidad de Selección puede maximizarse. No se debe dejar de señalar que una alta T.R. no sólo limita la posibilidad de realizar una selección eficiente; sino, por el contrario, tiene una serie de consecuencias adicionales que restan competitividad a una explotación. Por una parte, una alta T.R.  genera una elevada presencia de vacas primíparas hecho que, independiente del potencial genético que posean, limitará la expresión productiva. Al respecto, cabe destacar que entre la primera y la quinta lactancia la producción de sólidos lácteos se incrementa alrededor de un 25%. Por otra parte, la necesidad de criar una alta proporción de vaquillas, para mantener el tamaño del rebaño, ejerce competencia de recursos que, alternativamente, pudiesen ser destinados directamente a producción de leche.  

Valores VEL de toros Catálogo Reproductores 2020

La adecuada selección de reproductores machos para engendrar las futuras generaciones de un rebaño tiene, indudablemente, un mayor impacto en el mejoramiento genético que la factible de implementar en hembras. El motivo principal radica en la posibilidad de ejercer una mayor presión de selección. Para ilustrar esta situación, seguidamente se presenta un análisis efectuado al Catálogo 2020 “Toros de Leche” de Cooprinsem. Se analizó un total de 128 reproductores, disponibles para inseminación artificial, cuyo VEL promedio arrojó un valor de 61, con mínimo y máximo de 12 y 97, respectivamente. Al confrontar dichos valores con la distribución de VEL de las vacas en control lechero se obtienen resultados importantes. Así por ejemplo, el “toro promedio del catálogo” posee un valor VEL superior al 91,3% de las vacas activas (Figura 4). En la práctica, lo antes mencionado significa que su utilización en dicha población ejercería una Intensidad de Selección de 1,48. Es decir, 3,15 veces mayor que la factible de aplicar en hembras con una T.R. de 30% (Cuadro 1).  

Figura 5

La Figura 5 presenta un análisis similar, esta vez ilustrando el desvío de los 10 toros de mayor VEL; cuyo promedio alcanza un valor de 94. En este caso, dichos reproductores se sitúan por sobre el 98,7% de las vacas y su empleo, en la población de referencia, implicaría ejercer una Intensidad de Selección 4,7 veces mayor que la factible de implementar en hembras si la T.R. fuere de 30% (Cuadro 1).  

En última instancia, cabe mencionar que están disponibles tres reproductores que alcanzaron un VEL máximo de 97; cifra que los hace superiores al 98,93% de la población de hembras. En consecuencia, el 1,07% de las vacas de la población (2.280 animales) posee un valor VEL aún más alto que el de los toros más destacados. Lo antes mencionado es consecuencia, de un sostenido mejoramiento genético, el cual, como se señaló con anterioridad, refleja principalmente el mérito de los animales destinados a reproducción. Las vacas del segmento superior de la población poseen un mérito genético más que satisfactorio para ser consideradas como madres de futuros machos mejoradores, candidatos a ser destinados a reproducción.

Conclusiones

En base a los antecedentes descritos, es factible señalar las siguientes conclusiones:

– El empleo sistemático de VEL, como herramienta de selección, derivará en  un incremento del potencial genético para producción de sólidos lácteos, proporcionalmente mayor que el obtenido en producción de leche, incrementando por consiguiente, el contenido de sólidos lácteos.

– Debido a su carácter integral, la utilización de VEL debe aumentar el potencial genético para longevidad, resistencia a la mastitis y fertilidad.

– En un proceso selectivo, debidamente planificado, la intensidad de selección lograda en los machos debiera ser sustancialmente mayor que la alcanzada en hembras.

– El uso de semen sexado es una herramienta reproductiva que puede acelerar el avance genético al incrementar la intensidad de selección de las hembras.

– El Catálogo 2020 “Toros de Leche” Cooprinsem, presenta reproductores de variados potenciales genéticos con la capacidad de incrementar la rentabilidad de explotaciones lecheras de diferentes sistemas productivos.

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