En la zona sur de Chile, la producción lechera es altamente dependiente de las praderas y ello determina que en general se presente una mayor concentración de partos en aquellos meses que permiten ajustar las mayores demandas nutricionales de las vacas lecheras con los periodos de mayor disponibilidad de pastos, considerando cantidad y calidad. Por esta razón, actualmente entre un 80 a 84% de los partos en las regiones de Los Ríos y Los Lagos ocurren entre  los meses de febrero y mayo y entre los meses de julio a octubre. Si bien la parición entre julio y octubre permite un mejor ajuste de los requerimientos de las vacas con la mayor disponibilidad de pastos de calidad, hay algunas razones por las que ocurre una importante proporción de los partos entre fines de verano y mediados de otoño (febrero a mayo). Entre estas, las más relevantes serían un mejor precio pagado a productor por leche en otoño-invierno, pero también, la falla reproductiva que hace que muchas vacas no alcanzan a ser preñadas en la primavera y principios de verano y entonces se prefiere retrasar el encaste hasta mayo para hacerlas parir de febrero en adelante. Una tercera razón, se relacionaría con el tiempo requerido para que las hembras de reemplazo tengan su primer parto (26 a 28 meses en 2020), lo que determina que muchas veces las hijas tengan su primera lactancia en contra temporada que sus madres.

Lactancias Consideradas

Para este análisis se analizaron 1.790.723 partos ocurridos entre 1989 y 2020, en la región de Los Ríos (733.028 lactancias), y en las provincias de Osorno (789.449 lactancias) y Llanquihue (268.246 lactancias).

Los gráficos 1, 2 y 3 muestran la evolución, en treinta años, de la proporción de lactancias iniciadas en Febrero-Mayo (lactancias de Otoño), y en Julio-Octubre (lactancias de primavera). En todas las zonas analizadas, se observa una disminución del porcentaje de lactancias de otoño a partir de los años 2003 – 2004, desde un 40% de las lactancias, hasta menos de 30% de las lactancias en los años más recientes.

El porcentaje de lactancias iniciadas entre julio y octubre se incrementan desde los años 2003 – 2004 en que representa un 40% de las lactancias, hasta llegar en 2020 a más de un 50%, e incluso en Osorno casi alcanzar el 60% de las lactancias.

Esta situación también se observa en los predios de la región de La Araucanía y en la provincia de Chiloé.

La explicación puede estar en parte dada por las señales enviadas por las plantas lecheras al eliminar los bonos de producción invernal de leche, pero también por presiones hacía reducir los costos de producción de leche.

Análisis de vacas de primer parto

Cuando se analizan solo primeras lactancias el comportamiento es incluso más marcado. El gráfico 4, muestra que en la región de Los Ríos, también a partir de 2003, las lactancias de primavera aumentan proporcionalmente hasta superar el 63% de las lactancias, mientras que las de otoño se reducen a menos de un 24%. En las provincias de Osorno y Llanquihue (Gráficos 5 y 6) sucede algo similar con las vacas de primer parto.

Los gráficos 7 y 8 muestran que la edad al primer parto ha disminuido 3 o 4 meses entre 1990 y 2020 y es consistentemente menor para vaquillas cuya primera lactancia ocurre en primavera que para aquellas en que ocurre en otoño.

Esto puede entenderse como que las vacas de lactancia de primavera tendrán más probablemente hijas cuyas primeras lactancias serán también en primavera, mientras que las vacas de lactancia de otoño tendrán hijas con más posibilidades de entrar a primera lactancia en primavera, dado que requieren en promedio 28 meses (Los Ríos) o 29 meses (Osorno), para su primer parto.

Cambios en el mes de parición

Al analizar los partos de otoño se observa que al principio del período de 30 años, estos eran muy escasos en febrero, casi la mitad ocurrían en marzo y otro 25% en abril. Hacia el final del período estudiado, los partos de marzo siguen siendo mayoritarios  pero corresponden solo al 35% de los partos de otoño, en tanto que los partos de febrero han aumentado llegando a asociarse al 25% de las lactancias de otoño (Gráficos 9 y 10)

Comparación con las estadísticas de entrega de leche.

Al analizar la recepción de leche por las plantas lecheras entre 2005 y 2020 (región de Los Ríos y provincias de Osorno y Llanquihue, Gráfico 11), se observa solo una disminución moderada en la proporción de leche recibida en Otoño-Invierno (marzo a agosto) en los últimos 15 años, bajando de 42% a 39% de la leche anual, comparada con la recibida en primavera – verano (septiembre a febrero), que se eleva de 58% a 61%.

Cabe destacar que a través de los años, las producciones de leche promedio diaria no son muy diferentes para lactancias de otoño que para lactancias de primavera (Gráfico 12).