Durante las últimas décadas, la producción animal se ha especializado intensamente en el incremento de la productividad. Este escenario de intensificación del sector ha generado un foco de preocupación en los consumidores y productores por los efectos ambientales y el estado del bienestar animal. Este interés ha constituido la base de una creciente demanda, por parte de los consumidores, para implementar mejoras en las distintas etapas productivas que inciden en la vida de los animales.

El bienestar animal es una ciencia multidisciplinaria que requiere de la medición de distintos componentes para formular una proyección íntegra del estado de cada animal en confinamiento. Integrando el comportamiento, socialización, tasa de crecimiento, aspecto físico, presencia de enfermedades y/o lesiones, fertilidad, mortalidad, evaluación del alojamiento, cantidad y tipo de bebederos, comederos, ventilación apropiada, entre otros parámetros a considerar para generar una valorización animal-ambiente confiable (OIE, 2019). 

Si el animal tiene un bienestar deficiente en el sistema productivo, existen indicadores fisiológicos, metabólicos, clínicos y/o productivos como evidencia. Un ambiente que no cumpla con los requerimientos básicos para el animal generará consecuencias negativas predisponiendo a un aumento de enfermedades, problemas de comportamiento, aumento del riesgo e insatisfacción laboral en los trabajadores, disminución de la eficiencia productiva, aumento en las emisiones de gases de efecto invernadero, aumento en los costos de producción, reducción en el tamaño y cantidad de crías en la camada, reducción en la producción de leche y/o reducción en la tasa de crecimiento. En casos extremos, la carencia de bienestar animal genera una muerte temprana del individuo.

Varias organizaciones y asociaciones han propuesto diferentes protocolos para poder determinar el grado de bienestar de los animales de producción; no solo a fin de complementar con las leyes vigentes sino también con el objetivo de atender a la sensibilidad social y maximizar la rentabilidad de las explotaciones.

En Chile, desde el año 2009 se dispone de la Ley 20.380 que contempla la protección de los animales, estableciendo el carácter de seres vivientes y sensibles, definiendo un estándar mínimo de manejo.

La industria láctea nacional, ha incorporado estrategias de desarrollo para favorecer la sustentabilidad en los diferentes eslabones de la cadena de valor, considerando en los sistemas productivos al bienestar animal como uno de los pilares fundamentales. El Consorcio Lechero en el 2016, publica el Manual de Salud Mamaria y Bienestar Animal, ese mismo año el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile (SAG) publica Bienestar Animal en Predios Lecheros y posteriormente en el 2019 el Consorcio lechero publica el Protocolo de Bienestar Animal para el Sector Lácteo, específico para vacas en lactancia.

En un sistema productivo, idealmente implica que cada animal tenga sus necesidades satisfechas porque el bienestar es una cualidad del individuo respecto a su ambiente. Para ello, las necesidades fueron desglosadas y clasificadas como las cinco libertades:

• Libre de hambre y sed (nutrición adecuada): mediante una dieta capaz de mantener un estado de salud adecuado y un fácil acceso a agua limpia ad libitum e inocua, donde la capacidad de los bebederos debe ser correspondiente a la cantidad de animales, se necesitan 13 cm de perímetro de bebedero por cada vaca y válvulas de llenado de altos flujos. “Las vacas no deben sufrir sed. Mientras más agua tome una vaca, mas leche produce”

• Libre de incomodidad física y térmica: facilitando un ambiente protegido, en confort térmico y con áreas de descanso cómodas. En donde podemos utilizar equipos de ventilación mecánica y camas de distintos materiales que nos ayuden a mejorar las áreas y tiempos de descanso.

• Libre de lesiones, enfermedades y dolor (sanidad adecuada): con planes de medicina preventiva, diagnósticos clínicos y tratamientos terapéuticos oportunos.

• Libre de expresar un comportamiento normal: para lo que se requiere una infraestructura adecuada, con espacio suficiente y animales de su misma especie para interactuar. Utilizar cepillos giratorios es una excelente opción para ayudar a las vacas y terneros/as a presentar un comportamiento normal de acicalamiento.

• Libres de miedo y angustia: evitando condiciones de sufrimiento psicológico.

En el 2015 se amplió el concepto a los cinco dominios, incorporando el estado mental. Este criterio integral considera que el animal no sólo debe estar exento de experiencias negativas (físicas y emocionales), sino que se debe facilitar y proporcionar experiencias positivas en su rutina diaria.

En la actualidad, existen evaluaciones validadas para caracterizar cualitativa y cuantitativamente el bienestar de animales confinados y/o en sistemas pastoriles, como es Welfare Quality® (Cuadro N°1) y GLOBAL G.A.P®.

Ante la creciente preocupación de los consumidores por el bienestar de los animales que consume, es que estas certificaciones han tomado mayor relevancia y son de interés en los productores. Además, genera beneficios ya que acredita las buenas prácticas realizadas en el campo, lo que le permite acceder a mercados locales así como también internacionales. Actualmente, en los campos cooperados de Colun, se percibe la presencia de una certificación de bienestar animal llamada Certified Humane. Esta certificación de origen estadounidense (Human Farm Animal Care), con modificaciones prácticas para Latinoamérica, se preocupa de la vida del animal desde el nacimiento hasta el sacrificio, identificando la nutrición, ambiente, manejo, salud y la capacitación del personal a cargo como ejes fundamentales de evaluación.

¿Qué debemos tener como objetivo?

El objetivo principal del productor lechero es obtener la mayor cantidad de litros de leche por día, con la mejor calidad posible para poder acceder al mejor precio posible que la industria procesadora otorga, obteniendo el mayor beneficio y retorno económico por su trabajo, capital e inversión. Para eso es indispensable prestar la máxima atención al Bienestar y Sanidad de sus animales junto a la higiene y funcionamiento de sus equipos de ordeño.

Como Cooprinsem también queremos aportar mejorando el bienestar animal y la productividad en los rebaños. Nuestra gama de productos para la supervisión y el cuidado de los animales incluyen, equipos de cepillado, herramientas para el cuidado de las pezuñas, collares, áreas de descanso, piso confortable, bebederos, ventilación e iluminación.

Áreas de tránsito

Si desea que sus vacas se muevan fácilmente dentro del predio, necesita pisos que proporcionen superficies cómodas y antideslizantes para que las vacas puedan caminar con facilidad y lograr un comportamiento natural. Cuando se les da esta opción, las vacas prefieren pararse o caminar sobre una superficie de goma en lugar de sobre cemento. Hoy contamos con la distribución de pisos de goma R18 DeLaval.

Ventilación e iluminación

La intensidad de la iluminación y ventilación de los galpones y patios de alimentación desempeña un papel importante en la producción sustentable de leche. Al controlar adecuadamente de estos factores es posible aumentar la salud, productividad del predio y economizar energía.

Área de descanso: Camas

Está comprobado que si las vacas tienen suficiente espacio para descansar confortablemente y cuenta con aseo higiénico, se mantienen saludables y darán más leche manteniendo su calidad y salud mamaria.

Bebederos

El libre acceso al agua fresca y limpia es esencial para la producción, el crecimiento, la salud animal y la rentabilidad del predio. Hoy contamos con soluciones tanto individuales para corrales de terneros y pesebreras, como bebederos colectivos para galpones de alimentación, maternidad patio de espera, entre otros usos.

Cepillos giratorios

Un animal que se siente en un ambiente confortable, le otorgará mejor calidad en su leche y mejores tasas de crecimiento. Los cepillos giratorios mejoran el bienestar animal, promoviendo la rentabilidad de su predio. Hoy contamos con soluciones para vacas, animales de carne, terneros, cabras y ovejas.