Estudio de caso en maíz

A meses de comenzar las siembras de maíz, es importante desde ya planificar las labores necesarias para garantizar óptimos resultados. La elección del terreno es clave, y es el primer paso para asegurar obtener del maíz lo que se espera, máximo rendimiento por hectárea para así minimizar el costo de cada kilo producido, especialmente en contingencia de precio de insumos agrícolas elevados.

Subsolado

Es en otoño, luego de la cosecha del cultivo previo a maíz, donde las labores de preparación de suelo primarias deben realizarse. Un subsolado profundo, con condiciones de humedad adecuadas, permiten fragmentar las porciones de suelo compactas, y así mantener el perfil de suelo óptimo para el desarrollo de las raíces del maíz, que son por naturaleza de desarrollo profundo.

En ocasiones, cuando luego del subsolado se realizan siembras de forrajeras invernales como avena, previas al maíz siguiente, se duda respecto a la capacidad de soporte de aquel suelo al enfrentar la carga animal en invierno. Esto dependerá de la carga animal y la capacidad de retención de aguas lluvias del suelo, pero siempre el beneficio de las labores profundas en otoño, si son viables, entregarán buenos resultados en el cultivo de maíz siguiente. 

Si las condiciones del suelo descartan el subsolado pre invernal, éste puede realizarse en primavera, pero probablemente se requerirán 2 pasadas en direcciones encontradas, y así mejorar el movimiento de suelo lateral, con suelos de humedad mayor a la que habrían tenido antes de invierno.

Control mecánico de malezas 

En control de malezas para el cultivo de maíz las alternativas son muy variadas, partiendo con estrategias de barbecho químico, además de herramientas en pre y post emergencia. Sin embargo, debemos estar muy atentos al aumento de resistencia a herbicidas por parte de ciertas especies, como es el caso de ballicas por citar un ejemplo. Si nos anticipamos en cada etapa de la preparación de suelo, tenemos la gran oportunidad de estimular la germinación de las semillas que están presentes, y así en sucesivos movimientos de suelo superficial, vamos eliminando mecánicamente cada generación de maleza que con labores mecánicas hemos estimulado para que germinen.

Los implementos ideales para realizar movimiento de suelo superficial, y que además arranquen plántulas de maleza en emergencia, deben contar con púas vibratorias que hagan efecto de arranque, más que de mínima inversión, como ocurre con equipos de discos de diente dentado, que tienden a cubrir las plántulas de maleza en desarrollo y muchas veces se logran recuperar del arranque, perdiéndose el efecto de control mecánico de maleza deseado.

El equipo SuperMaxx de Güttler tiene la particularidad de contar con púas de doble resorte con resistencia progresiva. Si se regulan para trabajo superficial, la acción del resorte primario hará por vibración un buen movimiento de suelo, exposición de semillas de malezas del banco de reserva del suelo, y eliminación de verdeo de malezas ya emergidas. Si se aumenta la profundidad de trabajo, comienza a actuar el resorte secundario, logrando más rigidez y un buen trabajo en profundidad. El equipo además cuenta con un rastrillo de cola, que golpea las plantas de malezas arrancadas y elimina exceso de suelo en sus raíces para evitar la recuperación, que ocurriría por ejemplo con rodillos traseros y exceso de humedad.

Preparación de suelo de pre siembra

El gran beneficio de adelantar las labores de preparación de suelo es que cada etapa puede realizarse con los equipos apropiados para cada condición de trabajo en particular. Muchas veces cuando por atrasos, en poco tiempo se requieren realizar todas las tareas requeridas, las condiciones de suelo no permiten lograr resultados exitosos.

Realizado el subsolado profundo, parcializadas las preparaciones de suelo superficiales para hacer control mecánico de malezas, y efectuada labranza con arado vertedera de ser requerida, la última etapa es clave. El objetivo de toda buena cama de semilla es, por un lado, establecer una base sólida y compacta para la ubicación de la semilla, pero permitir un entorno que mantenga una buena estructura de suelo, y así optimizar una buena relación de suelo, aire y agua que optimice los procesos de germinación y emergencia.

El equipo SuperMaxx de Güttler, Alemania,  tiene una versión CULTI, especializada en hacer buenas camas de semilla. Cuenta con púas de doble resorte de resistencia progresiva, y un rodillo prismático trasero que compacta el suelo en la zona de la ubicación de la semilla, pero mantiene por sobre de esa zona una capa de suelo con buena estructura, sin excesivo sellado por compactación.

Como se expuso, cada etapa de la preparación de suelo para maíz tiene un objetivo específico, una condición de suelo óptima para llevarse a cabo y un implemento apropiado. Adelantar las labores de preparación de suelo asegura óptimos resultados que conduzcan a los rendimientos que se esperan en el cultivo.

Autor(es)