Sin duda la cetosis subclínica es una enfermedad que puede impactar en varios aspectos en un rebaño lechero. El balance energético negativo que conlleva a esta condición afecta aspectos productivos, reproductivos y sanitarios a lo largo de la lactancia de una vaca y que puede ser evitada a través de un manejo adecuado del período de transición.

El período de transición de una vaca lechera corresponde principalmente a las 3 semanas pre y post parto. En este lapso de tiempo, el cual es crítico para evitar el riesgo de cetosis subclínica, se busca, a través de un manejo nutricional apropiado, que las vacas inicien su lactancia con una condición corporal adecuada. Se entiende que el balance energético negativo estará presente al inicio de la lactancia en la mayoría de los casos, pero el riesgo a que lleguen a desarrollar una cetosis subclínica es bajo.

El Departamento de Control Lechero, en la constante búsqueda de poder entregar herramientas a sus clientes y asesores nutricionales que faciliten la toma de decisiones sobre el manejo del rebaño, lanzó en octubre del 2019 el informe Evaluación del Período de Transición del Rebaño, el cual entrega los valores de Betahidroxibutirato (BHB) de las vacas hasta los primeros 35 días de lactancia al día de su último control lechero.

El BHB corresponde al cuerpo cetónico más estable en sangre y el cual se utiliza como indicador de cetosis subclínica en niveles sobre los 0,15mmol/L en leche.

En relación a lo mencionado anteriormente, se realizó un análisis en base a los registros de BHB obtenidos a través del Servicio de Control Lechero Oficial desde octubre del año 2019 hasta abril del 2021 con el propósito de establecer la existencia de tendencias según cada efecto expuesto a continuación:

Efecto Zona

Se segmentaron geográficamente 4 zonas: La zona central contempla a todos los clientes de control lechero oficial distribuidos desde el norte del país hasta la ciudad de Los Ángeles. La zona de Transición contempla los clientes  desde donde termina la zona central hasta la ciudad de Temuco y las zonas de Los Ríos y Los Lagos que corresponden a las regiones respectivas.

Para este efecto queda en evidencia que tanto el valor promedio de BHB como el porcentaje de positividad son mayores en la zona central en comparación a las otras zonas y van decreciendo hacia el sur. Si bien los valores promedios de BHB no varían significativamente, el porcentaje de positividad sí, por lo que existe una tendencia entre la zona y la detección de cetosis subclínica posiblemente debido al sistema productivo intensivo de la zona central y semi intensivo de la zona de transición. por lo que el efecto zona evidencia que si incide sobre la presentación de cetosis clínica.

Efecto Número de Parto

Se ordenaron los registros en base al número de partos en grupos de vacas de primer parto, segundo parto y tres o más partos. En este efecto, la mayor concentración de registros se encuentra en el grupo de vacas de 3 y más partos. Para este efecto, si bien el grupo de vacas de 3 y más partos presenta el mayor promedio de BHB y porcentaje de positividad a cetosis subclínica no se presentan diferencias significativas con el resto de los grupos por lo que se podría intuir de que no hay relación entre el número de partos respecto a los valores promedios de BHB ni detección de cetosis subclínica.

Efecto Estacionalidad

Para este efecto se agruparon los partos según la estación del año. En el caso de verano, se consideraron todos los partos entre los meses de diciembre, enero y febrero. Para otoño se consideraron todos los partos entre marzo, abril y mayo. Para invierno se consideraron los partos de junio, julio y agosto y finalmente para primavera los partos de septiembre, octubre y noviembre. Llama la atención los extremos entre invierno, estación que presenta el promedio más bajo de BHB al igual que el porcentaje de positividad respecto a la estación de verano, el cual presenta los valores mas altos para ambas categorías.

Efecto Producción

Se distribuyeron los registros de BHB según los niveles productivos en base a kg. de leche a la fecha del Control Lechero.

En este caso, el promedio de BHB más alto se encuentra en vacas de muy alta producción con un porcentaje de positividad superior al promedio total. Si bien llama la atención el alto porcentaje de positividad en vacas de baja producción, la explicación posiblemente se debe a niveles más concentrados de BHB debido al menor volumen que los contiene (este punto se profundizará en una próxima publicación, debido a una investigación que está en curso). 

Efecto Relación Grasa/Proteína

De manera similar al efecto anterior, se distribuyeron los registros de BHB según los valores de la relación grasa: proteína a la fecha del Control Lechero. Para este efecto si hay una diferencia significativa entre las categorías muy alto y alto en relación a los niveles de BHB en leche.

No es sorpresa que exista una correlación directa entre la relación grasa:proteína con los niveles de BHB ya que un balance energético negativo conlleva a la movilización de grasas para que sean metabolizadas por el hígado para generar energía, y si esta movilización se mantiene existe mayor probabilidad de que las grasas sean metabolizadas de una manera anormal generando cuerpos cetónicos, entre ellos el BHB. Por esta razón, el Servicio de Control Lechero a través del informe Evaluación del Período de Transición del Rebaño permite hacer una evaluación de cómo se realizó el manejo en el período de transición del rebaño. Si llegase a existir un 20% o más de las vacas de un rebaño dentro de los 35 días post parto con valores sobre los 0,15mmol/L, así el riesgo de que se presenten cuadros de cetosis clínica en el rebaño aumenta, y en este punto no es mucho el manejo que se puede al respecto por lo que el llamado es a realizar un manejo preventivo.

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