De todos los factores que determinan el potencial productivo de una especie frutícola, el clima es el más importante.

La agroclimatología es la disciplina que estudia los fenómenos climáticos y su efecto sobre las respuestas fisiológicas de las plantas. Esto es particularmente importante en fruticultura, donde es fundamental pronosticar los fenómenos climáticos a corto, mediano y largo plazo, y además registrar en el tiempo y analizar las respuestas fisiológicas de las plantas.

Solo entonces podemos obtener conclusiones que nos permitan decidir los mejores manejos agronómicos preventivos y paliativos para mitigar su efecto, en las situaciones donde sea posible.

El pronóstico climático de la zona sur de Chile a largo plazo fue definido por el agroclimatólogo Dr. Fernando Santibañez, quien expuso en el Seminario Cooprinsem Frutales el año 2013.

Los rasgos climáticos que podrían variar al año 2050 serían:

  • Disminución de número de días de lluvia.
  • Aumento de la intensidad de las lluvias.
  • Aumento del número de días con temperaturas elevadas.
  • Aumento de la variabilidad climática.
  • Mayor frecuencia de sequías.
  • Aumento de la humedad del aire.
  • Aumento del viento.
  • Aumento de la nubosidad.
Precipitación acumulada (mm) mensual y anual. Registro años 2010 al 2020
Tabla 1: Precipitación acumulada (mm) mensual y anual. Registro años 2010 al 2020. EMA INIA La Pampa (agromet.inia.cl)

A continuación analizaremos los parámetros precipitaciones (mm) y temperatura media ambiental (°C); sus registros e impacto sobre la producción frutícola en la zona sur del país.

Precipitaciones

Para analizar la tendencia del agua caída mensual y anual registrada en los últimos 10 años, tomaremos como ejemplo la información registrada por la estación meteorológica automática EMA INIA La Pampa, ubicada a 8 km al norte de Purranque en la carretera 5 Sur, correspondiente al valle central de la región de Los Lagos.

Como podemos apreciar en el gráfico 1 y 2, entre el 01 de octubre y el 30 de noviembre del 2019 -considerado como el período en que los arándanos, cerezos y avellanos europeos en la zona sur se encuentran entre floración y cuaja- se registraron 28 días con precipitaciones de un total de 61 días, es decir el 46% del tiempo total fue con distinta intensidad de precipitaciones.

El principal agente polinizante de las especies frutícolas de polinización entomófila como arándanos y cerezos, es la abeja, insecto que necesita condiciones de cielo despejado o baja nubosidad (se guía por los rayos de sol) y temperaturas sobre los 15°C.

Entre el 7 y 9 de enero del 2020 precipitó 18 mm y entre el 3 y 4 de febrero 33 mm de agua. Las consecuencias son detención de cosecha (huertos sin cobertura, techos), por tanto sobre maduración de fruta, pudriciones principalmente por hongos como botritis y partidura de frutos. En los arándanos la variedad de mayor susceptibilidad a partidura es Legacy que para la lluvia de inicios de febrero estaba en cosecha por tanto ocasionó daños.

Desde el punto de vista de la fitosanidad el ambiente de agua libre por precipitaciones, alta humedad relativa en combinación con variaciones de temperaturas por heladas y luego días cálidos sobre todo en primavera ha hecho expresarse con mayor intensidad las bacterias fitopatógenas pseudomonas y xanthomonas en cerezos, arándanos y avellano europeo, así como hongos de madera en cerezos y arándanos. 

En la imagen C puede apreciarse una planta de cerezo con síntomas de gomosis causado por Pseudomona syringae agente causal del cáncer bacterial y planta de arándano con síntoma de hongo de madera Chondrostereum purpureum causal del plateado (Imagen D.)

Cáncer bacterial rama cerezo
Imagen C. Cáncer bacterial rama cerezo
Hongo plateado en base caña de Arandano
Imagen D. Hongo plateado en base caña de Arandano

Temperatura del aire:

El segundo parámetro de relevancia es la temperatura del aire (en °C). El registro de la temperatura media diaria corresponde al promedio entre la máxima y mínima registradas en un día (Gráfico 3). Adicionalmente, en el Gráfico 4, se muestra la temperatura máxima (°C) diaria registrada en cosecha.

Como las últimas primaveras ha sido frías y lluviosas se han  registrado bajas temperaturas. Las abejas comienzan su actividad con T°>15°C y su rango óptimo está entre los 20° a 22°C. El cerezo y arándano requieren temperaturas entre 15° a 22°C para garantizar una óptima fecundación y cuaja, mientras que el avellano europeo requiere idealmente >21°C para esta etapa. Otro fenómeno es la irregular actividad metabólica de las plantas con suelos fríos y días lluviosos, y fríos alternados con días cálidos. Un posible fenómeno que debemos evaluar a futuro es el desorden fisiológico denominado fiebre de primavera.

Gráficos 3 y 4. Izquierda: Temperatura media diaria del aire (°C) para el período del 01 de Oct al 30 de Nov del 2019. Derecha: Temperatura máxima diaria del aire (°C) para el período del 01 de Ene al 28 de feb del 2019 (año pasado)
Gráficos 3 y 4. Izquierda: Temperatura media diaria del aire (°C) para el período del 01 de Oct al 30 de Nov del 2019. Derecha: Temperatura máxima diaria del aire (°C) para el período del 01 de Ene al 28 de feb del 2019 (año pasado) Fuente EMA INIA La Pampa agromet.inia.cl.

Las alzas de temperatura en cosecha son perjudiciales y con T°>27°C las especies frutales mencionadas comienzan a disminuir su tasa fotosintética, comienza el cierre de estomas para evitar la pérdida de agua y deshidratación. Esto provoca un aumento de la respiración celular y menor asimilación de carbohidratos, lo que interrumpe el llenado de frutos. Con temperaturas extremas como la registrada el 4 de febrero del 2019 de 35°C, que en campo y directo al sol es mayor aún, aumentan los daños por deshidratación, fruta blanda y golpe de sol.

El principal desafío del futuro será producir alimentos en un clima variable y en condiciones cada vez más extremas. Deberemos avanzar en el desarrollo de tecnologías para la protección de nuestros cultivos, como estructuras de protección, generando microclimas como techos, macro-túneles e invernaderos, así como el uso de protectores solares y agentes bioestimulantes e inductores de defensas naturales de las plantas. Así mismo, la biotecnología será cada vez más relevante con el uso de material genético que se adapte a las nuevas condiciones.

Autor(es)

  • Ingeniero Agrónomo | Jefe Unidad de Frutales, Departamento Agrícola | Cooprinsem

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