El presente artículo es el análisis de información de 169.964 vacas eliminadas entre 1996 y 2017 en predios en Control Lechero Oficial de Cooprinsem, con el objetivo de evaluar el rendimiento y tendencias de diversas variables productivas y reproductivas.

El Número Ordinal de Parto (NOP) a la Eliminación fue de 3,29 mientras que la edad de eliminación alcanzó a 67,75 meses (TABLA 1).

La evolución de éstas variables en los últimos 20 años se muestran en el gráfico 1, en el que se destaca el incremento de ambos indicadores hasta 2007, una disminución posterior hasta el 2014 y finalmente una recuperación en los últimos 3 años durante la cual se extendió en 7 meses la edad de eliminación y en 0,4 partos el NOP a la eliminación.

La Edad y NOP a la Eliminación está relacionada al nivel productivo. La tabla 2 muestra las tendencias de estas variables al analizar las eliminaciones de los últimos 20 años en predios de bajo (menor a 7000 Kg), medio (7000 a 9000 Kg) y alto (mayor a 9000 Kg) nivel productivo promedio. La información muestra que a mayor nivel productivo de los predios, la eliminación de las vacas ocurre antes y con menor número de partos. Las gráficas 2, 3 y 4 muestran que progreso en estos indicadores desde 2014 es común a los tres niveles productivos.

Producción Vitalicia

Se evaluó la evolución del nivel productivo de las vacas eliminadas, utilizando como indicador la producción vitalicia de leche y sólidos lácteos (kilos de grasa y proteína). La producción vitalicia de leche o sólidos suma la producción de todas las lactancias hasta la eliminación de cada vaca. Las gráficas 5 y 6 muestran la evolución de la producción vitalicia de leche (vacas eliminadas entre 1996 y 2017) y sólidos (vacas eliminadas entre 2000 a 2017).

 

Edad al Primer Parto

La producción vitalicia es afectada por la producción de cada lactancia y por el número de lactancias que las vacas permanecen en el rebaño. Así mismo, la producción vitalicia está relacionada a la edad al primer parto, ya que está bien descrito que a menor edad al primer parto, mayor será el número de lactancias que permanecerán las vacas en los rebaños y mayor la producción vitalicia. La edad al primer parto calculada a partir de 565.000 vacas nacidas entre 1981 y 2013, se redujo de 32 meses a 28 meses en esos 33 años (Gráfica 7).

Las Gráficas 9 y 10 muestran como las producciones vitalicias de Leche (Kg) y Sólidos (Kg), respectivamente, se reducen en la medida en que las vacas tienen su primer parto más tardíamente.

Conclusiones

Este estudio, que es continuación del presentado en Cooprinforma 117, mayo-junio 2013 (páginas 36-40), actualiza la situación de parámetros productivos y reproductivos que están relacionados con la capacidad de los predios de generar suficiente cantidad de hembras de reemplazos así como con el rendimiento productivo vitalicio de estos.

La generación de número suficiente de reemplazos, inclusos excedentes de hembras, puede convertirse en un importante segundo enfoque productivo para los empresarios lecheros, ya sea al obtener más temprano hembras que serán más productivas, reduciendo la superficie que debe dedicarse a la crianza, como teniendo una menor necesidad de reposición, al incrementar la vida productiva de las hembras. El aumento del número de partos promedio por vaca de 3,2 a 3,6 observado en los últimos 3 años, permite reducir la necesidad de reemplazos de un 31 % a un 28 %. En un rebaño de 300 vacas esto significa que se liberan 9 vaquillas que pueden destinarse a aumento del rebaño o venta para reproducción, aprovechando el escenario favorable para la venta de excedentes.

Dos indicadores clave de eficiencia productiva, la edad al primer parto y la producción por día de vida, han continuado mejorando desde el estudio anterior (2013): la edad al primer parto se redujo en 1 mes mientras que la producción por día de vida aumento en más de 1 Kg.

Como muestran las cifras presentadas, una disminución en la edad al primer parto determina mayores producciones vitalicias de leche y sólidos lácteos.

En un próximo artículo se revisará el comportamiento de otro importante indicador, la producción por día de vida.